En 2024, la mayoría de las provincias argentinas lograron superávit gracias a fuertes recortes en el gasto público. La Rioja se destacó en el tercer trimestre con un superávit primario del 11,7%, aunque los ajustes en transferencias desde Nación siguen marcando un desafío para 2025.
El año 2024 se caracterizó por un superávit histórico en las cuentas provinciales, impulsado por la estrategia del Gobierno Nacional de reducir las transferencias y fomentar recortes del gasto en los distritos subnacionales. Según los datos consolidados del segundo y tercer trimestre, La Rioja logró un superávit primario del 11,7% de sus ingresos totales, ubicándose entre las provincias con mejor desempeño fiscal.
Un contexto de recortes y ajustes
El superávit provincial estuvo estrechamente relacionado con la fuerte reducción de las transferencias nacionales, que cayeron más del 80% anual real en promedio. Este ajuste impactó directamente en el gasto de capital, particularmente en obras públicas, y en las transferencias corrientes hacia las provincias.
En el caso de La Rioja, la situación fue especialmente crítica debido a la dependencia de fondos discrecionales nacionales. Sin embargo, el gobierno provincial implementó recortes de gasto y priorizó el control fiscal para alcanzar un resultado positivo en sus cuentas.
Resultados destacados en el tercer trimestre
Durante el tercer trimestre de 2024, 14 provincias presentaron sus ejecuciones presupuestarias. La Rioja logró un superávit financiero del 11,7%, ubicándose detrás de San Juan (19,2%) y Formosa (18,2%), pero superando a otras provincias como Río Negro y Corrientes.
Este resultado se enmarca en una tendencia generalizada de austeridad fiscal, en la que provincias como Neuquén y Chubut también destacaron por su manejo eficiente de los recursos.
Desafíos para 2025
Aunque las expectativas para 2025 son positivas, con un crecimiento proyectado del 5% del PBI por parte del Ministerio de Economía, los desafíos persisten. Los acuerdos entre las provincias y Nación para cancelar deudas recíprocas podrían aliviar los pasivos subnacionales, pero no compensarían totalmente las caídas en las transferencias discrecionales.
Además, la recuperación económica dependerá del aumento en la recaudación de impuestos coparticipables como el IVA y Ganancias, que están ligados a la actividad económica. Para La Rioja, mantener el equilibrio fiscal requerirá continuar con una política de austeridad y buscar alternativas para aumentar sus ingresos propios.
El superávit alcanzado en 2024 representa un logro significativo para las provincias, pero la sostenibilidad de estas cifras dependerá de las políticas nacionales y del manejo fiscal de cada jurisdicción en los próximos meses.




