En diciembre de 2024, La Rioja registró un incremento del 5,6% en transferencias automáticas en términos reales, contrastando con la caída generalizada a nivel nacional durante el año.
Mientras que 2024 cerró como uno de los peores años en una década para las transferencias automáticas a provincias y CABA, La Rioja logró destacarse con un aumento del 5,6% en términos reales durante diciembre, alcanzando los $83.075 millones. Este crecimiento se sustentó en el buen desempeño de los componentes de Coparticipación Federal y Leyes y Regímenes Especiales.

A nivel nacional, el año evidenció una disminución del 9,8% en comparación con 2023, situándolo como el segundo peor año desde 2015. No obstante, La Rioja se mantuvo relativamente aislada de las peores fluctuaciones experimentadas por otras provincias como Buenos Aires, que enfrentó la caída más severa.

El análisis detallado de los componentes de transferencia revela que La Rioja se benefició especialmente de un incremento del 1,5% en los recursos de Leyes y Regímenes Especiales, mientras que muchos otros distritos vieron disminuciones significativas en este sector. Además, la provincia no experimentó las fuertes caídas en la Compensación del Consenso Fiscal que afectaron a muchas otras, con una reducción del 52,1% frente a caídas mucho mayores en otras jurisdicciones.

Estos datos indican que La Rioja ha logrado gestionar sus finanzas de manera efectiva frente a un contexto nacional desafiante. Las políticas de administración fiscal y la captación eficiente de recursos coparticipables han jugado un papel crucial en mitigar el impacto de las tendencias económicas adversas en la provincia.

Con una distribución per cápita de más de $200.000 en diciembre, La Rioja se posiciona como una de las provincias que mejor ha sabido aprovechar los recursos disponibles, marcando un ejemplo de resiliencia y gestión fiscal prudente en tiempos de incertidumbre económica.








