El procedimiento se realizó en una vivienda del barrio María Augusta de la Capital. El ministro Miguel Zárate afirmó que la investigación comenzó por la denuncia de una empleada pública a quien le habrían retenido casi todo el sueldo.
Un hombre fue detenido este viernes durante un allanamiento por una causa de presunta usura en el barrio María Augusta de la ciudad de La Rioja. En el procedimiento, la Policía provincial secuestró alrededor de $170 millones en efectivo, más de cien tarjetas de débito, tres teléfonos celulares y documentación que será analizada por la Justicia.
El ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos, Miguel Zárate, identificó al detenido por el apellido Pintos y señaló que es argentino. El funcionario indicó que la medida fue ejecutada por la División Delitos Económicos, con apoyo de otras áreas de la fuerza, por orden del Juzgado de Instrucción N.º 2.
Según la información oficial, entre los elementos incautados había seis carpetas con copias de documentos de identidad, contratos y pagarés. Los investigadores procuran determinar ahora cuántas personas habrían recibido préstamos y en qué condiciones operaba el sistema atribuido al sospechoso.
La denuncia que originó la investigación
La pesquisa comenzó a partir de la denuncia de una empleada pública. De acuerdo con el relato difundido por Zárate, la mujer habría entregado su tarjeta de débito y documentación personal como garantía de un préstamo. El prestamista presuntamente retiraba entre el 90% y el 95% de sus haberes mensuales y le dejaba disponibles apenas entre $20.000 y $25.000.
Ese mecanismo deberá ser acreditado en el expediente. La Justicia investiga posibles delitos de usura, estafa y defraudación, mientras analiza el dinero, los teléfonos y los documentos secuestrados. El detenido permanece a disposición del juzgado interviniente y conserva la presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.
Zárate sostuvo además que Delitos Económicos recibe entre cuatro y cinco denuncias diarias vinculadas con préstamos informales. El dato refleja la expansión de una modalidad que afecta especialmente a trabajadores y beneficiarios que recurren al crédito fuera del sistema financiero y entregan tarjetas o documentación como garantía.
El procedimiento se suma a otras investigaciones recientes por presunta usura en distintos puntos de La Rioja. La causa continuará con el peritaje de los celulares y el análisis de los contratos y pagarés, pruebas que podrían permitir identificar a más damnificados y establecer el alcance económico de las operaciones.







