El hospital reabre la mesa de entradas y el comedor para el personal tras obras de refuncionalización, en un contexto de crisis financiera para la UNLaR.
El Hospital Escuela y de Clínicas Virgen María de Fátima ha dado un importante paso hacia su recuperación al reabrir la mesa de entradas y el comedor para el personal, luego de realizar obras de refuncionalización. Esta iniciativa, impulsada por el esfuerzo del personal nodocente y gracias a donaciones recibidas por la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), busca optimizar el funcionamiento de estas áreas fundamentales para el hospital.
La directora del hospital, Laura Carrizo, destacó la importancia de estas reaberturas, señalando que el comedor estará disponible para todos los trabajadores del hospital, incluidos médicos, enfermeros y personal de limpieza, ofreciendo un espacio vital para su bienestar. Además, Carrizo informó que la mesa de entradas ha gestionado 458 consultas en enero, y anticipó la incorporación de nuevas especialidades para mejorar la atención a los pacientes.
En un contexto donde la universidad enfrenta un déficit de 1.200 millones de pesos, la rectora de la UNLaR, Natalia Álbarez Gómez, subrayó la necesidad de salir de la crisis para alcanzar una estabilidad que permita mejorar la calidad académica y el prestigio de la institución. Durante su discurso, expresó la urgencia de mantener los espacios laborales que están en riesgo y solicitó el compromiso de todos los trabajadores para enfrentar esta difícil situación.
Álbarez Gómez también se refirió a las gestiones que se están llevando a cabo para obtener una audiencia con el Gobierno Nacional, con el objetivo de presentar un plan integral que no solo busque preservar los puestos de trabajo, sino que también potencie la función del hospital y su personal en la comunidad.
Además, la rectora se comprometió a mantener informados a los afiliados de la obra social OSUNLaR sobre la situación actual, buscando legitimidad para las futuras medidas a adoptar. En este sentido, hizo hincapié en la importancia de la colaboración entre el Ministerio de Salud provincial, las obras sociales y el hospital, asegurando que todos los esfuerzos se coordinarán para optimizar el funcionamiento de los servicios.
Con esta reapertura, el hospital se posiciona como un actor clave en la atención sanitaria de la región, persiguiendo un objetivo claro: garantizar un servicio de calidad para la comunidad mientras enfrenta los desafíos económicos que amenazan su operación. La voluntad de mejorar y la apertura al diálogo reflejan un compromiso renovado hacia el bienestar de los trabajadores y la atención de los pacientes, marcando un nuevo comienzo para el Hospital Escuela y de Clínicas Virgen María de Fátima.












































