Entre 2018 y 2024, La Rioja fue una de las ciudades que más creció en superficie urbanizada, con un aumento del 11,5%. Sin embargo, este crecimiento plantea desafíos en infraestructura, sustentabilidad y acceso a servicios, en un escenario donde ciudades como Neuquén y Santiago del Estero también lideraron la expansión. En los últimos seis años, las ciudades argentinas han experimentado un crecimiento urbano significativo, y La Rioja no ha sido la excepción. Según un informe de Tejido Urbano, la capital riojana registró un aumento del 11,5% en su superficie urbanizada entre 2018 y 2024, ubicándose entre las ciudades con mayor expansión del país. Sin embargo, este crecimiento, predominantemente horizontal, plantea desafíos importantes en términos de infraestructura, sustentabilidad y acceso a servicios básicos. El crecimiento de La Rioja en contexto El informe de Tejido Urbano revela que la superficie urbanizada de los 34 principales aglomerados del país creció un 5,3% en seis años, pasando de 5800 km² en 2018 a 6107 km² en 2024. En este escenario, La Rioja se destacó como una de las ciudades con mayor expansión, junto con Neuquén (+14,4%), Santiago del Estero (+14,1%) y Salta (+13,3%). El crecimiento de La Rioja responde, en parte, a la dinámica económica y demográfica de la provincia. Sin embargo, este aumento en la superficie urbanizada no siempre se traduce en una mejora en la calidad de vida de sus habitantes. La expansión horizontal, caracterizada por la ocupación de nuevos territorios, suele generar mayores costos en infraestructura y servicios, además de un impacto ambiental significativo. En seis años, las ciudades argentinas sumaron 307 km² de superficie urbanizada, equivalente a la totalidad del Gran Rosario Desafíos del crecimiento horizontal El modelo de crecimiento urbano predominante en La Rioja y otras ciudades argentinas es la expansión horizontal, que implica la ocupación de suelos vacantes o áreas periurbanas. Este tipo de crecimiento tiene varias desventajas: Mayores costos de infraestructura: Extender redes de agua, electricidad, gas y transporte requiere inversiones significativas, que muchas veces superan la capacidad financiera de los municipios. Impacto ambiental: La urbanización sobre tierras agrícolas o forestales afecta la biodiversidad y el equilibrio ecológico, además de generar problemas de abastecimiento hídrico. Acceso a servicios básicos: La dispersión urbana dificulta el acceso a servicios esenciales como educación, salud y transporte público, especialmente para los sectores más vulnerables. En el caso de La Rioja, el crecimiento urbano también ha estado acompañado por una reducción en la densidad poblacional, lo que sugiere que la expansión no necesariamente se traduce en un aumento de habitantes por kilómetro cuadrado. Este fenómeno, que también se observa en ciudades como Resistencia, Viedma y Formosa, refleja un patrón de urbanización disperso y poco eficiente. Neuquén, Santiago del Estero y Salta lideran la expansión urbana en los últimos seis años. La superficie urbanizada de estos aglomerados creció más del 10% entre 2018 y 2024 Otras ciudades en expansión Además de La Rioja, otras ciudades argentinas han experimentado un crecimiento urbano significativo en los últimos seis años: Neuquén: Con un aumento del 14,4%, lidera la expansión urbana en el país. Su crecimiento está vinculado al desarrollo de la industria energética y la explotación de hidrocarburos. Santiago del Estero: Con un crecimiento del 14,1%, la capital santiagueña ha experimentado una expansión impulsada por la migración interna y el desarrollo de actividades agropecuarias. Salta: Con un aumento del 13,3%, Salta ha consolidado su posición como uno de los principales centros urbanos del noroeste argentino. En contraste, ciudades como Santa Fe, Mar del Plata y la Región Metropolitana de Buenos Aires registraron un crecimiento relativo menor, lo que refleja diferencias en las dinámicas económicas y demográficas de cada región. La densidad promedio de las ciudades argentinas es de 53,3 habitantes por hectárea. Mientras que algunas urbes como Ushuaia y Río Grande aumentaron su densidad, otras como Resistencia y Viedma la redujeron Hacia una urbanización más sostenible El informe de Tejido Urbano destaca la necesidad de implementar políticas de planificación urbana que prioricen la densificación y la reutilización de espacios vacantes. Algunas medidas recomendadas incluyen: Fomentar la construcción en altura: Para optimizar el uso del suelo y reducir los costos de infraestructura. Proteger áreas naturales: Establecer límites claros a la expansión urbana para preservar tierras agrícolas y boscosas. Mejorar el acceso a servicios básicos: Asegurar que el crecimiento urbano esté acompañado por inversiones en educación, salud y transporte público. En el caso de La Rioja, estas políticas podrían ayudar a mitigar los impactos negativos del crecimiento horizontal y garantizar un desarrollo urbano más equitativo y sostenible. Conclusión El crecimiento urbano en Argentina, y en particular en ciudades como La Rioja, refleja las dinámicas económicas y demográficas del país. Sin embargo, la predominancia de la expansión horizontal plantea serios desafíos en términos de infraestructura, sustentabilidad y acceso a servicios. Para garantizar un desarrollo urbano más equitativo y sostenible, es fundamental implementar políticas de planificación que prioricen la densificación, la reutilización de espacios y la protección del medio ambiente. Compartir Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Imprimir (Se abre en una ventana nueva) Imprimir Relacionado Navegación de entradas Corte Suprema revierte fallo de La Rioja y ordena revisar caso de madre privada de la responsabilidad parental La Rioja reduce índices de delitos sexuales cometidos por menores, mientras otras provincias enfrentan aumentos alarmantes