El cronograma oficial incluye la revisión de fondos no automáticos para provincias y priorizará proyectos estratégicos. La Rioja, una de las jurisdicciones clave en el debate por la asignación de obras públicas, espera definiciones en medio del ajuste fiscal.
El Ministerio de Economía, liderado por Luis Caputo, avanzó en el cronograma para elaborar el Presupuesto 2026, que incluirá una discusión central sobre el manejo de los recursos extracoparticipables —fondos que el Estado nacional asigna directamente a las provincias fuera del esquema de coparticipación federal— y la continuidad de obras públicas en La Rioja, una de las provincias históricamente dependiente de estas transferencias.
Según la Resolución 430/2025, el Gobierno buscará alinear estos recursos con las metas de control del déficit, lo que implicaría una evaluación estricta de los criterios para asignar partidas discrecionales. Fuentes de Hacienda adelantaron que se priorizarán proyectos con «impacto fiscal medible» y que contribuyan a «equilibrar las cuentas provinciales sin generar presión sobre el Tesoro nacional».
¿Qué pasará con La Rioja?
La Rioja, gobernada por Ricardo Quintela (PJ), ha sido beneficiaria recurrente de fondos extracoparticipables para obras de infraestructura, como rutas, hospitales y sistemas hídricos. No obstante, el ajuste promovido por el Presidente Javier Milei pondría en revisión estos programas. El cronograma establece que, entre junio y julio, las jurisdicciones deberán presentar sus propuestas de gasto, que serán analizadas por el Grupo de Apoyo para la Elaboración del Presupuesto (GAEP).
Desde la Subsecretaría de Presupuesto señalaron que los proyectos para La Rioja —incluyendo el polémico acueducto de Cruz del Eje y la ampliación de la Ruta Nacional 38— serán evaluados bajo «parámetros de eficiencia y sostenibilidad financiera». Esto implica que su inclusión en el Presupuesto 2026 dependerá de que la provincia garantice contrapartidas fiscales o mecanismos de autofinanciamiento.
Recursos extracoparticipables: ¿más controles?
Los recursos no coparticipables, que incluyen transferencias específicas para seguridad, educación y desarrollo social, también estarán bajo la lupa. El Gobierno planea integrar su gestión al Sistema de Información Financiera (SIFEP), exigiendo a las provincias rendiciones de cuentas detalladas. «No se eliminarán, pero su ejecución deberá ajustarse a las prioridades macroeconómicas», explicó un funcionario de Economía.
Este enfoque genera tensiones con gobernadores peronistas, como Quintela, que reclaman mayor flexibilidad. «La Rioja necesita inversiones urgentes; recortar fondos sería un golpe a las economías regionales», advirtió un legislador oficialista provincial.
Camino complejo en el Congreso
El Presupuesto 2026 deberá ser tratado en un Parlamento donde el oficialismo carece de mayoría propia, lo que obligará a negociaciones. La definición sobre los recursos extracoparticipables y las obras para provincias como La Rioja será uno de los puntos críticos, especialmente si el Gobierno insiste en condicionar fondos al cumplimiento de metas de austeridad.
Mientras el GAEP trabaja en las proyecciones técnicas, Economía ya anticipó que el mensaje final al Congreso —previsto para el 15 de septiembre— priorizará la «racionalización del gasto político». La pulseada por el federalismo fiscal acaba de comenzar.







