Con la fecha de las elecciones del 26 de octubre acercándose, un ala disidente del radicalismo riojano, liderada por el exdiputado Miguel Medina, cuestiona la conducción actual y busca posicionar al partido centenario como una alternativa entre el oficialismo y La Libertad Avanza, que por ahora ignora a la UCR.
La Unión Cívica Radical (UCR) riojana atraviesa un momento de profunda redefinición y tensión interna. Acostumbrada a ser el principal polo opositor al peronismo, la irrupción de La Libertad Avanza (LLA) la desplazó de esa centralidad, dejándola incluso sin representantes en el Congreso Nacional tras décadas de presencia. En este escenario, el partido centenario se debate sobre el camino a seguir para las próximas elecciones del 26 de octubre.
Un sector disidente de la conducción radical, liderado por el exdiputado Miguel Medina, ha alzado la voz para rechazar de plano una alianza con La Libertad Avanza. Este ala, que se autodenomina «autoconvocada», sostiene profundas diferencias con la dirección actual del partido, encabezada por Miguel Medina.
Reclamo de renovación y la búsqueda de una alternativa
«En nuestra provincia, en el radicalismo hay un gran sector que nos denominamos autoconvocados y que tenemos profundas disidencias con la conducción del partido», indicó el exdiputado Medina. El principal reclamo de este sector es la falta de renovación dirigencial a través de elecciones internas, una práctica ausente por más de 20 años. Según Medina, las últimas autoridades fueron designadas «a dedo» y su único objetivo fue «autorizar al Comité provincial a conformar alianzas electorales».
De cara a los comicios de octubre, el ala disidente propone una «tercera alternativa» para el electorado riojano. «Hay mucha gente que no está de acuerdo con el peronismo ni con La Libertad Avanza», afirmó Medina. En ese sentido, reveló que están «conversando con gente del PRO, del peronismo no oficialista para conformar un frente con visión al 2027, pensando en que los radicales encabecen esa construcción». Esta estrategia marca una clara distancia con LLA, ya que, según Medina, «la propuesta de Milei es opuesto a lo que propone el radicalismo».
Finalmente, el exdiputado denunció lo que califica como un «radicalismo a puertas cerradas», donde se ha «borrado del padrón a quienes no coincidían con ellos», profundizando la interna y el quiebre dentro del partido en la provincia.







