A sus 93 años, el doctor Luis de la Fuente, una eminencia de la cardiología, revive su infancia en La Rioja y cuenta los secretos de su histórica amistad con René Favaloro. Juntos inventaron el stent con medicamentos, crearon la Fundación y firmaron un pacto solidario que benefició a miles de riojanos. Fue el primer médico en realizar un cateterismo cardíaco en Inglaterra y trató a celebridades como Frank Sinatra.
La historia de Luis de la Fuente, conocido en su La Rioja natal como “Matatín”, es un relato que entrelaza la cardiología de vanguardia con la generosidad y la pasión por su tierra. A sus 93 años, este médico, que se formó en el Colegio Nacional Joaquín V. González, se ha convertido en una leyenda viva. Su legado no solo está en sus logros profesionales, sino en su entrañable amistad con el gran René Favaloro, con quien compartió una visión humanitaria de la medicina.
De la Fuente recuerda su infancia en la capital riojana, una época de tranquilidad en los años 30 y 40, cuando las puertas de las casas quedaban abiertas y el futuro se cocinaba entre las páginas de los libros de anatomía de su abuelo, Fenelon Carrizo del Moral, un pionero de la pediatría local. Fue esa fascinación temprana la que lo llevó a estudiar medicina y, finalmente, a convertirse en un referente mundial.
Un pacto solidario y la invención del stent
La relación entre De la Fuente y Favaloro, a quien llamaba «hermano», nació en 1965 en un congreso en Mar del Plata. Juntos soñaron con un proyecto para llevar una medicina de calidad a quienes más lo necesitaban. Así nació la Fundación Favaloro, cuyo nombre, según el riojano, fue idea suya.
Pero su sociedad fue mucho más que un trabajo en equipo; se basó en un pacto de honor. “Él operaba gratis a los riojanos y yo atendía gratis a los platenses y a los pampeanos”, reveló De la Fuente. Gracias a esta promesa, unos 1.500 riojanos fueron operados sin costo por Favaloro, mientras que el propio «Matatín» diagnosticó a cerca de diez mil comprovincianos de forma gratuita. Su compromiso con su provincia es tan fuerte que, según cuenta, jamás le cobró a un riojano que no pudiera pagar.
Además de su legado humanitario, De la Fuente y Favaloro hicieron historia en la cardiología. Juntos, no solo inventaron el stent con medicamentos, sino que también revolucionaron los procedimientos de diagnóstico. De la Fuente fue el primer médico en realizar un cateterismo cardíaco en Inglaterra, una técnica que había perfeccionado en Argentina.
De Sinatra a Fangio: los pacientes ilustres de un médico riojano
A lo largo de su extensa carrera, el Dr. Luis de la Fuente tuvo la oportunidad de atender a algunas de las personalidades más influyentes del siglo XX. El legendario cantante Frank Sinatra, el multicampeón de automovilismo Juan Manuel Fangio y el escritor Ernesto Sabato pasaron por sus manos.
De la Fuente guarda un sinfín de anécdotas, como la vez que atendió a Sinatra por un dolor de pecho en el Sanatorio Güemes de Buenos Aires en los años 80. Su reciente libro, publicado en diciembre del año pasado junto a su discípulo David Vetcher, demuestra que, a los 93 años, su pasión por la cardiología intervencionista sigue intacta.
La vida de Luis de la Fuente es un testimonio de la excelencia, la amistad incondicional y un compromiso profundo con su provincia natal. Un riojano que dejó una huella imborrable en el mundo de la medicina y en los corazones de miles de personas.












































