Con la presencia del presidente Javier Milei y los principales funcionarios del Gabinete, la Feria Internacional de Turismo (FIT) se convirtió en el escenario ideal para que las provincias argentinas exhibieran sus propuestas y buscaran inversiones. Sin embargo, en un evento que reunió a referentes del sector y promovió el diálogo, La Rioja fue la única provincia que no contó con un stand oficial, diferenciándose de la estrategia del Gobierno nacional y del resto de los distritos del país.
Un evento con fuerte presencia nacional
La inauguración de la 29ª edición de la FIT, en el predio de La Rural, contó con la participación de figuras clave como el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el secretario de Turismo, Ambiente y Deportes, Daniel Scioli. La presencia de todo el Gabinete en un evento de estas características marca el interés del Gobierno en el turismo como un motor de la economía y la inversión.
En un mensaje de unidad y proyección, el presidente Milei destacó que la estabilidad macroeconómica es la clave para que Argentina se posicione como un destino de referencia internacional. Un mensaje que la mayoría de los gobernadores entendió, y que se tradujo en una fuerte presencia de todas las provincias, que no dudaron en mostrar sus atractivos y buscar nuevas oportunidades comerciales.
La estrategia de La Rioja: aislamiento y un futuro incierto
Al tiempo que las delegaciones provinciales negociaban, promocionaban sus paisajes y buscaban atraer inversiones, el gobierno de La Rioja, liderado por Ricardo Quintela, brilló por su ausencia. La provincia, que cuenta con lugares de gran atractivo como el Parque Nacional Talampaya, decidió no participar con un stand oficial, dejando la representación en manos de un pequeño grupo de empresarios turísticos locales que asistieron de forma independiente.
Esta decisión del gobierno riojano no solo contradice el objetivo de impulsar el turismo como motor de la economía, sino que también marca una clara diferencia política con la Casa Rosada y las demás provincias, que sí asistieron. La postura de La Rioja, de seguir en la vereda de enfrente, parece aislarla de los principales foros de negocios y de los acuerdos estratégicos que se cierran en este tipo de eventos. El futuro del turismo en la provincia queda así en un limbo, ya que sin el apoyo y la promoción oficial, se hace muy difícil competir con destinos que sí apuestan a la articulación y al trabajo conjunto.







