El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

Desigualdad fiscal: La Rioja quedó relegada al grupo de «bajos ingresos» y perdió capacidad de gasto frente al auge de las regalías mineras y petroleras

Un informe del IARAF revela que la provincia integra el lote de distritos con baja densidad pero escasos recursos propios; mientras el promedio nacional cayó un 9,8% en términos reales desde 2010, el distrito no logró despegar como sus vecinos mineros El federalismo fiscal argentino exhibe fracturas expuestas que se han profundizado en la última…

Un informe del IARAF revela que la provincia integra el lote de distritos con baja densidad pero escasos recursos propios; mientras el promedio nacional cayó un 9,8% en términos reales desde 2010, el distrito no logró despegar como sus vecinos mineros


El federalismo fiscal argentino exhibe fracturas expuestas que se han profundizado en la última década. Mientras un puñado de provincias ha logrado blindar sus cuentas gracias a la lotería geológica de los hidrocarburos y la minería, otras han quedado atrapadas en una dinámica de retroceso. Este es el caso de La Rioja, que según un reciente informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), se ubica en el grupo de jurisdicciones de «bajos ingresos», habiendo perdido capacidad de gasto real en un contexto donde las transferencias discrecionales de la Nación se baten en retirada.

El estudio, dirigido por el economista Nadin Argañaraz, analiza la «billetera real» de las provincias —la suma de recaudación propia, regalías y giros nacionales automáticos y no automáticos— entre 2010 y 2024. La conclusión general es alarmante: el consolidado provincial sufrió una caída real del 9,8% en su capacidad efectiva de gasto en los últimos catorce años. Sin embargo, el impacto no fue parejo y el mapa muestra ganadores y perdedores bien definidos.

La Rioja y la «trampa» de la baja densidad

El informe clasifica a las 24 jurisdicciones en cuatro cuadrantes según su nivel de ingresos y su densidad poblacional. La Rioja quedó posicionada en el cuarto grupo: provincias de bajos ingresos y baja densidad poblacional, un lote que comparte con Catamarca, San Juan, Salta y Jujuy.

La ubicación en este cuadrante es un llamado de atención para la administración local. Teóricamente, una baja densidad poblacional debería facilitar un mayor gasto por habitante (al haber menos personas para dividir los recursos), tal como ocurre con los «ganadores» del modelo: Neuquén, Tierra del Fuego y Santa Cruz. Sin embargo, La Rioja carece del motor que impulsa a esas provincias: las regalías extraordinarias.

El contraste con su vecino es notorio. Mientras Catamarca mostró mejoras en su capacidad de gasto asociadas al impulso de las regalías mineras, otras provincias de este mismo grupo registraron retrocesos en el periodo analizado. Esto expone la vulnerabilidad de la economía riojana, que al no contar con una renta por recursos naturales equivalente a la de la Patagonia o la de sus vecinos mineros, sufre con mayor rigor el ajuste nacional.

Un club exclusivo de dos socios

La década y media analizada dejó un saldo rojo para casi todos los gobernadores. De las 24 jurisdicciones, solo dos lograron aumentar su capacidad de gasto real entre 2010 y 2024: Neuquén y CABA.

  • Neuquén lidera el ranking absoluto, desplazando a Santa Cruz, gracias a la explosión de Vaca Muerta y un incremento sustancial de regalías y recaudación propia. Su capacidad de gasto es hoy 4,3 veces superior a la de la provincia de Buenos Aires.
  • CABA, por su parte, mejoró sus números apoyada en los envíos no automáticos vinculados al conflicto por la coparticipación.

Las otras 22 jurisdicciones —incluida La Rioja— experimentaron caídas de distinta magnitud. La dependencia de los giros nacionales fue el talón de Aquiles: aunque las transferencias automáticas (coparticipación) crecieron per cápita, no alcanzaron para compensar el desplome de los fondos discrecionales.

Más presión fiscal para compensar

Ante la sequía de recursos nacionales, las provincias intentaron una maniobra defensiva: aumentar la presión tributaria local. El informe destaca un cambio estructural en el financiamiento, con un «fuerte incremento de la recaudación de Ingresos Brutos» para suplir la reducción del financiamiento discrecional.

El diagnóstico del IARAF confirma que las brechas de desigualdad territorial en la Argentina no solo persisten, sino que se amplifican. En este escenario, La Rioja enfrenta el desafío de administrar la escasez en un sistema donde la capacidad de brindar servicios públicos depende, cada vez más, de lo que cada provincia pueda extraer de su propio suelo.


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