Un análisis de los últimos datos de CB Global Data proyecta un final abierto y de pronóstico reservado en la provincia. Con una imagen positiva que supera a la del Presidente, el Gobernador riojano logra retener su núcleo duro, mientras que el libertario sufre el desgaste de la gestión nacional en el interior.
Si las elecciones fueran hoy, La Rioja sería el escenario de una batalla de tercios deformada por la polarización extrema. El último informe de CB Global Data de febrero de 2026 no solo mide gestiones, sino que arroja pistas cruciales sobre el capital político de los dos máximos referentes en pugna: Javier Milei y Ricardo Quintela.
En un hipotético «mano a mano» electoral, el resultado arroja una ventaja táctica para el oficialismo provincial, aunque dentro de un clima de fuerte paridad que deja a la provincia partida al medio.

Los números que inclinan la balanza
La clave del triunfo en este escenario hipotético reside en el «techo» de cada candidato. Mientras que el presidente Milei llega a este febrero con una imagen positiva del 43,3% en la provincia, Quintela ostenta un 47,7%. Esa diferencia de más de 4 puntos le da al «Gitano» una ventaja inicial en términos de intención de voto potencial.
Sin embargo, el dato que definiría la elección es el rechazo. Milei carga con una imagen negativa del 52,9%, lo que actúa como un «voto castigo» consolidado que difícilmente pueda perforar. Por el contrario, Quintela, con un 48,0% de negativa, tiene un margen de maniobra ligeramente superior para captar a los indecisos que aún no se definen.

¿Quién ganaría hoy?
Bajo la proyección de estos datos, Ricardo Quintela se impondría en una elección directa en La Rioja, apalancado por tres factores determinantes:
- El «voto Chacho»: La resistencia al ajuste nacional y la defensa del empleo público siguen siendo el motor electoral del peronismo riojano, que logra fidelizar a casi la mitad del electorado pese a la crisis económica.
- El desgaste libertario: Milei ha perdido el encanto de la novedad en el interior. Su posición 17° en el ranking de provincias refleja que el discurso de «la motosierra» ya no entusiasma como en 2023, especialmente en distritos dependientes de la coparticipación.
- La tendencia: Mientras Milei muestra señales de estancamiento, Quintela viene de una leve subida (del 46,8% al 47,7% en dos meses), lo que sugiere que su mensaje de «escudo federal» está calando en sectores que antes dudaban.

El factor de los indecisos
El informe destaca un 4,3% de riojanos que «no sabe o no contesta». En una elección que se definiría por un margen estrecho, este pequeño grupo —sumado a los que hoy califican ambas gestiones como «regulares»— tendría la última palabra.
En definitiva, La Rioja hoy le da la espalda al modelo de la Casa Rosada. Si bien el liderazgo de Quintela no está exento de críticas y sufre el desgaste de años de poder, en el contraste directo con la figura de Milei, el gobernador logra erigirse como la opción preferida de una mayoría que, aunque ajustada, prefiere el modelo conocido al experimento libertario que hoy golpea los bolsillos locales.
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