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En 2025 cerraron más de 10.000 empresas en Argentina: comercio, transporte e industria lideraron la destrucción del tejido productivo

Un relevamiento de la consultora AUDEMUS en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo revela que 10.392 empresas cerraron durante 2025, con 14 de los 20 sectores de la economía terminando el año con menos firmas registradas que en 2024. Desde noviembre de 2023, cuando asumió el gobierno de Milei, la caída acumula más de 22.600 empresas.


El ajuste macroeconómico que el gobierno nacional exhibe como su principal logro tiene una contracara que los datos sectoriales exponen con precisión: en 2025 el tejido empresarial argentino se contrajo de manera sostenida, con 10.392 firmas menos al final del año respecto del inicio. El dato surge de un relevamiento elaborado por AUDEMUS Consultora en base a información de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT).

La cifra adquiere otra dimensión cuando se mide desde el inicio de la gestión libertaria. Desde noviembre de 2023 hasta el cierre de 2025, la cantidad de empresas registradas en Argentina cayó en más de 22.600 unidades. Son empresas que cerraron, con todo lo que eso implica en términos de empleo, producción y actividad económica en los territorios donde operaban.

Cuatro sectores explican casi el 90% del daño

El gráfico de AUDEMUS es elocuente en su distribución sectorial. Comercio lideró la destrucción neta de empresas con 3.109 cierres durante 2025, seguido por transporte y almacenamiento con 2.781, servicios inmobiliarios con 1.657 e industria manufacturera con 1.651. Estos cuatro sectores concentran en conjunto casi el 90% de la pérdida neta de empresas durante el año.

Que el comercio encabece la lista no es un dato menor: es el sector con mayor capilaridad territorial en el país, el que más empleo genera en las economías locales y el que más directamente refleja la capacidad de compra de la población. Cuando cierran negocios comerciales en una ciudad como la capital riojana, la contracción no es abstracta: es la persiana que baja en una calle, el empleado que queda sin trabajo, el propietario que no pudo sostener el alquiler.

El transporte y almacenamiento, segundo en la lista con 2.781 cierres, es un sector transversal a toda la economía real. Su contracción afecta las cadenas logísticas de prácticamente todas las actividades productivas y tiene un impacto particular en las economías del interior del país, donde la distancia a los mercados de consumo hace que el costo de transporte sea un factor determinante de la competitividad.

El agro y la industria también pierden

Uno de los datos más llamativos del relevamiento es la pérdida de 1.153 empresas en el sector agropecuario. El agro fue, en el relato oficial del gobierno de Milei, uno de los sectores beneficiados por la nueva política económica. Sin embargo, la contracción del número de firmas registradas sugiere que incluso en los sectores más dinámicos de la economía real, el ajuste dejó víctimas.

La industria manufacturera también retrocedió con 1.651 cierres, una cifra que confirma la tendencia que los indicadores de actividad industrial venían mostrando a lo largo de 2025. Los servicios profesionales, científicos y técnicos —el segmento de la economía del conocimiento que el gobierno también identifica como sector de futuro— perdieron 933 empresas.

Solo tres sectores crecieron

El panorama de crecimiento es exiguo. Solo tres sectores cerraron 2025 con más empresas que al inicio del año: hidrocarburos y minería (+7), administración pública y defensa (+7) y electricidad y gas (+4). Los sectores de salud (+197) y actividades administrativas (+447) también registraron saldos positivos, así como los servicios de asociaciones y personales (+1.434), un rubro que agrupa actividades muy heterogéneas y de menor impacto en la producción de bienes y servicios de mayor valor agregado.

La concentración del crecimiento en hidrocarburos y minería —los dos únicos sectores extractivos con saldo positivo— refuerza un patrón que preocupa a los analistas del desarrollo productivo: la economía argentina de 2025 fortaleció relativamente los sectores vinculados a la extracción de recursos naturales mientras el comercio, la industria y el transporte —los motores históricos del empleo urbano y la movilidad social— perdieron terreno de manera significativa.

La lectura desde La Rioja

Para una provincia como La Rioja, donde el tejido empresarial privado es históricamente débil y donde el empleo público absorbe una proporción inusualmente alta de la fuerza laboral, la contracción del número de empresas a nivel nacional tiene una resonancia particular. Cada empresa que cierra en los sectores de comercio, transporte o servicios profesionales en la provincia es un eslabón menos en una cadena productiva que ya partía de una base frágil.

La dependencia del 86% de los ingresos provinciales de las transferencias nacionales —dato que surge de otros relevamientos recientes— tiene como correlato estructural la debilidad del sector privado local. Y la debilidad del sector privado local se retroalimenta con la contracción del consumo que el ajuste macroeconómico produce sobre los ingresos reales de los trabajadores, tanto estatales como privados.

El cierre de 10.392 empresas en un solo año no es solo una estadística fiscal. Es la descripción de una economía que, mientras logra equilibrar sus cuentas públicas, sigue perdiendo la capacidad productiva con la que debería financiar, en el largo plazo, ese mismo equilibrio.


Fuente: AUDEMUS Consultora, en base a datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Gráfico de variación de la cantidad de empresas por sector en 2025.

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