El gobierno nacional registró un resultado financiero positivo de 2,3 billones de pesos entre enero y marzo de 2026, según el informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso. El dato convive con caídas reales del 41% en las prestaciones del PAMI, del 29% en otros programas sociales y del 24% en inversión pública, mientras los intereses de la deuda crecieron un 76% real y los subsidios energéticos un 151%.
En el primer trimestre de 2026 la Administración Pública Nacional registró un superávit primario de 6,8 billones de pesos y, luego del pago de intereses, un resultado financiero positivo de 2,3 billones. El dato fue publicado el 9 de abril por la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) con datos al 7 del mismo mes.
En comparación con los resultados obtenidos un año atrás, esto significó una mejora en términos reales para el superávit primario de 11,8% año contra año, pero un deterioro en el superávit financiero de 32,7% año contra año.
El factor que explica esa divergencia es el costo de la deuda. Los intereses crecieron 76,2% en términos reales, debido a mayores pagos provenientes de títulos públicos en moneda extranjera. En valores absolutos, el rubro devengó 4,5 billones de pesos en el trimestre, con el mayor nivel de ejecución presupuestaria de todos los componentes del gasto.
Simultáneamente, los subsidios a la energía crecieron 151% en términos reales, mayormente para atender la brecha entre costos y tarifas de la generación eléctrica y para solventar la compra de gas.
Del lado de los recortes, el informe registra caídas pronunciadas en el gasto social. Las prestaciones del PAMI cayeron 41,3% en términos reales por la disminución de la asistencia financiera al Tesoro. Otros programas sociales retrocedieron 29% real, principalmente como consecuencia de la pérdida del poder de compra del valor de las prestaciones.
En materia previsional, el poder de compra de los haberes mínimos —con bonos— registró en marzo una caída de 5,5% año contra año, por la incidencia de los bonos que se mantienen congelados. El bono de 70.000 pesos permanece sin actualización desde marzo de 2024.

Los salarios del sector público también perdieron contra la inflación. Los gastos en personal cayeron 5,8% en términos reales, resultado de paritarias por debajo de la inflación, e influyó la disminución en la cantidad de cargos ocupados en el Poder Ejecutivo. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la inflación interanual fue del 32,5%, mientras los salarios del Ejecutivo subieron nominalmente 20,3%.
Los gastos de capital cayeron 24% en términos reales, explicado por la menor inversión real directa y transferencias de capital. El informe señala que no se registró ejecución en obras de conectividad e infraestructura escolar, que sí habían devengado fondos en el primer trimestre de 2025.
Del lado de los ingresos, los ingresos de la Administración Nacional percibidos en el primer trimestre del año se redujeron 0,6% en términos reales. Los derechos de exportación cayeron 41,4% real por las menores alícuotas aplicadas durante 2025, el IVA retrocedió 10,7% real y el impuesto a las Ganancias bajó 8,2% real.
Para las provincias, el informe señala que los recursos de origen nacional distribuidos a las provincias tuvieron en el primer trimestre una baja real de 6,4% año contra año. Para La Rioja —cuyo 86% de ingresos depende de esas transferencias— la contracción implica menos recursos disponibles para sostener el gasto provincial corriente.
Fuente: Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC). «Análisis de la Ejecución Presupuestaria de la Administración Nacional. Marzo 2026.» Datos al 7 de abril de 2026.







