Mientras Catamarca suma empleos por minería, La Rioja pierde puestos de trabajo registrados
Desde enero de 2019 a enero de 2026, la provincia de Catamarca creció 20% en empleo privado impulsada por el boom exportador, en tanto La Rioja registró una caída de 2.4%. El desfasaje expone la dependencia fiscal provincial y contrasta con los conflictos que bloquean proyectos mineros locales.
En siete años, Catamarca pasó de 29.0 mil puestos de empleo privado registrado a 34.8 mil, sumando casi 5.800 empleos netos. En el mismo período, La Rioja retrocedió de 29.4 mil a 28.7 mil, perdiendo 700 puestos. La cifra es contundente: mientras una provincia minera consolida su modelo exportador, otra con potencial geológico análogo se estanca. El dato no es meramente estadístico; resume la divergencia entre provincias que aprovecharon la ventana de precios internacionales de minerales —Catamarca con Agua Rica, Macho Muerto, Fénix en desarrollo— y una que no logró traducir sus depósitos en generación de empleo.
Minería: tracción en Catamarca, conflictos en La Rioja
El boom exportador catamarqueño entre 2019 y 2026 fue impulsado por inversión minera directa e indirecta: empleo en operaciones, contratistas, logística, servicios. La Rioja, con reservas de cobre y oro en el distrito de Vicuña y conflictivas perspectivas en Famatina, no logró convertir potencial geológico en trabajo registrado. El proyecto Vicuña, operado por el consorcio Lundin Mining-BHP, enfrentó suspensiones judiciales, bloqueos de rutas y conflictos interprovinciales (La Rioja vs. San Juan) que paralizaron avances. Famatina, epicentro de oposición ambiental, quedó estancado en permisología. El resultado: empleabilidad privada negativa.
La contracción de empleo privado registrado en La Rioja refleja su dependencia estructural de transferencias nacionales. Sin exportaciones mineras significativas, el dinamismo laboral depende de gasto público estatal (provincial y nacional). Cuando la política fiscal nacional aprieta —como sucedió con los ajustes del gobierno Milei y las restricciones de coparticipación a través del Decreto 219/2026— la absorción de empleo privado se contrae. Catamarca, en cambio, genera demanda endógena: renta minera, impuestos a la exportación, multiplicadores de gasto que traccionan servicios, comercio y construcción. La Rioja quedó atrapada en una dinámica de stop-and-go fiscal nacional.
Contexto nacional: minería como tracción regional
A nivel nacional, las provincias mineras (Catamarca, San Juan, Jujuy) lideraron recuperación de empleo en el trienio 2023-2026, incluso bajo administración ajustista. La RIGI (Régimen de Incentivo a Grandes Inversiones), sancionada en 2023, aceleró proyectos greenfield en litio y cobre. Catamarca fue jurisdicción prioritaria. La Rioja, sin embargo, enfrentó un doble obstáculo: conflictividad local (Vicuña rechazado por municipios, Famatina por movilización ambiental) e incertidumbre regulatoria provincial. El gobierno Quintela, confrontacional con Milei en materia fiscal, no logró capitalizar la ventana de inversión minera, priorizado en cambio las transferencias coparticipables.
El dato invita a una reflexión sobre decisiones de política provincial. Mientras Catamarca facilitó permisos ambientales y consensos territoriales con gobiernos municipales, La Rioja vio minería bloqueada por judicialización y resistencia comunitaria. El Tribunal de Justicia provincial frenó Vicuña en 2024 y 2025. General Lamadrid, municipio donde estaría ubicado el depósito, se opuso a la DIA. San Juan disputó acceso por Ruta 506. La estructura institucional no facilitó. En Catamarca, acuerdos previos con intendentes garantizaron predictibilidad regulatoria. La diferencia se traduce en empleo: +20% versus -2.4%.
Las prioridades alternativas: energía sin exportación
La Rioja priorizó, en cambio, activos energéticos (Parque Eólico Arauco) cuyo modelo de negocio es diferente: generación para mercado doméstico, sin exportación, con rentabilidad dependiente de regulación de precios de ENRE. La Energía renovable genera empleo en construcción y O&M, pero no tracción exportadora. Cuando el mercado doméstico se contrae (recesión 2024-2025), el empleo en servicios energéticos también se resiente. Catamarca, en contraste, vende cobre al mundo: demanda inelástica, cotización internacional, divisas.
Perspectivas: la ventana de Vicuña aún abierta
No todo está cerrado. El proyecto Vicuña, operado por Lundin Mining-BHP, mantiene permisos internacionales y sigue en exploración. Una eventual resolución de conflictos locales (negociación con General Lamadrid, acuerdo con San Juan sobre acceso) podría reactivar inversión. Pero el clock corre: Catamarca consolidó ventaja de 7 años en empleo privado registrado. La Rioja tendría que crecer significativamente para recuperar terreno. La administración Quintela negocia con Milei coparticipación, pero esa dinámica no genera empleo privado sostenible sin base exportadora.
El tweet de Casas José Nicolás resume en una métrica lo que la política provincial riojana ha enfrentado: la minería traccionó empleo en Catamarca; su ausencia lastre el mercado laboral privado en La Rioja. No se trata de determinismo geológico (ambas provincias tienen recursos), sino de decisiones institucionales y coyuntura política. La Rioja puede revertir la tendencia, pero requiere consenso territorial, aceleración regulatoria y certeza jurídica. Sin eso, seguirá cediendo terreno frente a provincias que convirtieron potencial minero en trabajo registrado y exportaciones.