Política

La UCR rechaza la Ley de Lemas: «Deslegitima las elecciones»

Por Eduardo Nelson German · 29 de abril de 2026 · 09:27

Gabriela Rodríguez plantea descuentos salariales a legisladores ausentes y reinvindica la Boleta Única. El debate electoral en La Rioja se polariza entre reformas que la UCR caliifica como «perversas» y sistemas que buscan mayor transparencia.

La diputada provincial de la UCR, Gabriela Rodríguez, volvió a plantear el rechazo histórico del radicalismo a la Ley de Lemas, calificándola como un sistema electoral que «deslegitima» los resultados. Simultáneamente, la legisladora impulsó una iniciativa concreta sobre disciplina parlamentaria: aplicar descuentos salariales a los diputados que incumplan con su asistencia a comisiones y sesiones.

El planteo surge en un momento en que el debate electoral riojano comienza a tensionarse de cara a 2027. La Ley de Lemas, que permite que el mismo partido presente múltiples listas y que los votos se aglomeren en lo que se conoce como «colectoras», ha sido un instrumento de poder interno en estructuras políticas tradicionales. Para la UCR, esa concentración de poder sin legitimidad individual es un defecto fundamental.

«Lo peor que nos puede pasar es el sistema de Lemas. Rechazo total a la Ley de Lemas, siempre desde la UCR hemos luchado contra ese sistema perverso, que deslegitima las elecciones; la ley de lemas y las colectoras actuales deslegitiman», expresó Rodríguez. Su tono fue contundente, reflejando una posición que el radicalismo ha mantenido durante décadas en La Rioja, pero que ahora cobra nueva relevancia frente a los preparativos para los comicios provinciales de 2027.

En contraposición, Rodríguez insistió en la Boleta Única de Papel como alternativa. Según su argumentación, se trata de un sistema «ágil, sencillo y económico» que ya ha sido votado en La Rioja y que permite una transparencia electoral sin los mecanismos de concentración de votos que caracterizan a la Ley de Lemas. Este planteo refleja una visión más moderna de la reforma electoral, presente en varias provincias argentinas que han optado por la boleta única como herramienta contra el fraude y la opacidad.

Pero el debate presentado por Rodríguez trasciende lo electoral. La diputada también abordó un problema más inmediato: la falta de asistencia de legisladores a comisiones y sesiones. Según su relato, esto fue visible en la última sesión, donde varios proyectos fueron debatidos con ausencias significativas. «Cada proyecto lleva un análisis y no puede ser que los legisladores no asistan a las comisiones ni a las sesiones», afirmó.

Como respuesta, Rodríguez propuso un mecanismo disciplinario: descontar del sueldo a quienes incumplan con asistencia, equiparando a los legisladores con cualquier trabajador del sector público. «Yo en la sesión propuse que a los diputados que no van a las comisiones ni a las sesiones se les descuente el sueldo; los que son legisladores deben tener esa responsabilidad full time, cualquier trabajador es así», señaló.

La propuesta enfrenta una complejidad normativa. Rodríguez reconoció que actualmente no existe una ley o decreto específico que contemple sanciones de este tipo, aunque la Constitución Provincial menciona lo que se percibe como «dieta» de los legisladores. Según la diputada, el criterio debería ser el de cualquier trabajador: «Si se le pide a los empleados también se lo deben pedir a los diputados». Este planteo, aunque procedimentalmente claro, requeriría consenso legislativo para su implementación.

El contexto político que rodea estas intervenciones es más amplio. La Rioja enfrenta un proceso electoral complejo en 2027, donde la Ley de Lemas sigue siendo un instrumento de poder para fuerzas políticas que la utilizan efectivamente. El que la UCR insista ahora en su rechazo sugiere una postura que combina reclamo histórico con cálculo electoral: si la reforma se implementa, la UCR buscaría hacerlo bajo las reglas de la Boleta Única, que benefician a partidos con estructura más moderna y menos dependiente de mecanismos de concentración interna.

La disciplina legislativa es, por su parte, un problema estructural en varias legislaturas provinciales. Que Rodríguez lo visibilice operativamente —con una propuesta de descuentos salariales— representa un intento de forzar la responsabilidad en el ámbito parlamentario. Sin embargo, la ausencia de una normativa específica sugiere que el cambio requeriría iniciativa legislativa propia y voto favorable de una mayoría que, en muchos casos, no necesariamente estaría interesada en sancionar inasistencias propias.

La confluencia de ambos planteos —reforma electoral y disciplina legislativa— evidencia una visión radical sobre cómo debe funcionar la política provincial. Para la UCR, legitimidad electoral y compromiso parlamentario son dos caras del mismo problema: la necesidad de que las instituciones funcionen con transparencia y responsabilidad, sin mediaciones clientelares. Que este mensaje provenga de una diputada que ocupa una banca desde la UCR agrega espesor político al debate, aunque la viabilidad de ambas iniciativas dependerá del correlato de fuerzas en la legislatura.