Política

Quintela consolida su control del peronismo riojano: convoca elecciones internas que proyectan poder hacia 2027

Por Eduardo Nelson German · 3 de mayo de 2026 · 18:08

El gobernador lanza el proceso electoral partidario a seis meses del cambio de autoridades. La maniobra interna busca asegurar lealtades territoriales en medio de la confrontación con Milei sobre coparticipación y posicionamiento presidencial.

Ricardo Quintela formalizó ayer su control sobre la estructura territorial del Partido Justicialista en La Rioja. A través de una resolución firmada en carácter de presidente del partido a nivel provincial, el gobernador convocó a elecciones internas para el 25 de octubre de 2026, con el objetivo de renovar todas las autoridades del estamento en la provincia: delegados ante el Congreso Nacional, titulares de los Consejos Provinciales y departamentales.

El acto formal no es menor. La convocatoria, publicada en el diario El Independiente y suscrita junto al Secretario General Miguel Galeano, define con precisión las mesas directivas que gobernarán el partido en cada jurisdicción. Incluye desde Capital y Sananagasta hasta Famatina, Chilecito, Vinchina y General Lamadrid: cada departamento tendrá su propio distrito electoral, con titulares y suplentes organizados en estructura de congreso.

La lectura política es transparente. Quintela busca blindar su posición en el territorio provincial en momentos en que su confrontación con el gobierno nacional suma capítulos. La disputa por la coparticipación federal, la negativa riojana a adherir al régimen de inversiones (RIGI) y el posicionamiento presidencial que prepara el gobernador hacia 2027 hacen que la consolidación de lealtades partidarias internas sea, para Quintela, una necesidad política inmediata. Las elecciones internas funcionan como mecanismo de legitimación interna y como reafirmación del control territorial.

La convocatoria avanza en el calendario sin precipitaciones. Octubre está diseñado para permitir que todas las facciones peronistas riojanas tengan tiempo de organizarse, mientras Quintela asegura que las estructuras que salgan de las urnas responden a su liderazgo. En el contexto nacional del peronismo, donde el Movimiento Evita, sectores sindicalistas y liderazgos alternativos compiten por influencia, La Rioja bajo control quinteleísta se posiciona como una provincia leal y organizada.

Esto ocurre también en el marco de decisiones estratégicas sobre 2027. Dentro de meses, el peronismo nacional deberá dirimir quién encabezará la fórmula presidencial. Teresita Madera, vicegobernadora y candidata confirmada para la gobernación provincial, también representa la continuidad del proyecto quinteleísta. Fernando Rejal, senador nacional y pre-candidato presidencial, requiere bases territoriales fuertes. Gabriela Pedrali, diputada nacional con peso político en la provincia, también se mueve en esa escena. El proceso electoral interno que Quintela formaliza hoy no solo define estructura partidaria: define quién tendrá voz en esas decisiones nacionales.

La confrontación con Milei suma un componente adicional. La batalla por fondos de coparticipación, la resistencia a políticas nacionales de corte liberal y la posición de Quintela como gobernador federal-dependiente lo obligan a mantener una retaguardia política interna intacta. Las elecciones del 25 de octubre funcionan como ese mecanismo de consolidación: son la manera de garantizar que, en la mesa de negociación federal, Quintela llegue con estructura compacta y sin fracturas internas que puedan ser explotadas.

La resolución también marca territorio frente a estructuras competidoras. Las elecciones internas que se convocan ahora son, también, una declaración de que el proyecto de Quintela en La Rioja define quién participa y quién no en la toma de decisiones.

El calendario electoral interno de Quintela cierra un ciclo y abre otro. Antes, la consolidación territorial. Después, el juego presidencial. El gobernador de La Rioja no improvisa: cada movimiento responde a una estrategia de largo plazo donde el control partidario provincial es la base sobre la cual construye poder nacional. Las elecciones del 25 de octubre dirán si esa base resiste o si comienzan a abrirse fisuras.

La resolución convoca a elecciones internas en 16 departamentos de La Rioja. Capital contará con 16 titulares en disputa. La estructura de mesas directivas provinciales y departamentales define al menos 15 posiciones de poder en el partido. Según el articulado de la Carta Orgánica Partidaria citado en la resolución, los candidatos deberán expresar orden cronológico de presentación ante el Tribunal Electoral y cumplir requisitos de afiliación previa.