Economía

Desaparecieron 24.046 empresas empleadoras desde que asumió Milei: La Rioja lidera los colapsos provinciales

Por Eduardo Nelson German · 14 de mayo de 2026 · 12:51

El país registra una contracción empresarial del 4,4% en 15 meses de gestión. Solo Neuquén crece; seis provincias atraviesan caídas de doble dígito. La provincia riojana perdió el 17,4% de sus empleadores.

La contracción del tejido empresarial argentino se profundiza con velocidad creciente. De acuerdo con datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo correspondientes a febrero de 2026, desde noviembre de 2023 —mes previo al inicio de la gestión de Javier Milei— desaparecieron 24.046 empresas empleadoras en todo el país, lo que representa una caída del 4,4% en apenas quince meses.

El indicador de empresas empleadoras, que mide a aquellas personas humanas o jurídicas que registran al menos un trabajador bajo cobertura del sistema de riesgos del trabajo, consolida una tendencia destructiva para el empleo registrado. En el último año (febrero 2025 a febrero 2026), la caída llegó al 2,5%, equivalente a 13.571 firmas que dejaron de operar. Lo que asusta a economistas y funcionarios provinciales es la aceleración: desde agosto de 2025, la velocidad de deterioro se incrementó notablemente.

De las 24 jurisdicciones analizadas, solamente una muestra crecimiento neto: Neuquén, con un incremento del 2,1% desde noviembre 2023 (+190 empresas). El resto del país exhibe retrocesos de magnitud variable, pero los números revelan geografías de crisis. Un grupo de seis provincias experimenta caídas de doble dígito: Chaco (-11,3%), Catamarca (-12,8%) y, liderando el colapso relativo, La Rioja con una contracción del 17,4%. En términos anuales, la provincia riojana también es de las más golpeadas, con un descenso del 9,2%.

En términos absolutos, Buenos Aires explica la mayor pérdida total de empleadores. La provincia perdió 4.950 empresas desde noviembre de 2023 (-2,9%), seguida por Córdoba (-4.169), Santa Fe (-2.876) y CABA (-2.619). Estas cuatro jurisdicciones concentran el 72% del universo de empresas del país, por lo que sus caídas arrastran al agregado nacional. Sin embargo, las proporciones riojanas resultan particularmente alarmantes para una economía provincial ya debilitada por la dependencia fiscal de la coparticipación federal.

La provincia de La Rioja pasó de 2.703 empresas empleadoras en noviembre de 2023 a 2.234 en febrero de 2026: una pérdida de 469 firmas en quince meses. En el comparativo anual más reciente (febrero 2025-febrero 2026), la caída fue de 226 empresas. El fenómeno coincide con el deterioro de los indicadores de empleo formal y refleja un contexto de restricción crediticia, caída de demanda agregada y presión tributaria que afecta especialmente a provincias pequeñas con base productiva frágil.

Los datos revelan que la crisis de empresas empleadoras no es coyuntural sino estructural. Durante veintitres meses consecutivos se registraron descensos interanuales en este indicador, patrón que sugiere una erosión progresiva de la capacidad del sector privado para mantener nóminas de trabajadores. El gobierno nacional atribuye las caídas a una depuración necesaria de empresas ineficientes; críticos advierten que el proceso destruye tejido productivo viable y reduce la base tributaria, profundizando el círculo vicioso de déficit fiscal e inflación.

La geografía de la crisis también evidencia disparidades regionales. Mientras Neuquén —provincia con recursos energéticos en demanda internacional— logra mantener dinamismo, provincias como La Rioja, Catamarca y Chaco pierden masa crítica empresarial. El patrón sugiere una concentración de actividad económica en centros con ventajas comparativas, dejando a provincias del interior sin herramientas para compensar la caída.

La contracción de 4,4% en 15 meses equivale a una tasa anualizada de 3,5%, ritmo que, de persistir, reduciría a la mitad el número de empresas empleadoras argentinas en aproximadamente una década. Para La Rioja, el deterioro del 17,4% en el mismo período implica que necesitaría crecer al 21% anual durante dos años solo para recuperar el nivel de noviembre de 2023.