La secretaria general del gremio médico, Claudia Contreras, confirmó la medida de fuerza ante la falta de respuestas del Ministerio de Salud. Advirtió sobre el descontento y el éxodo de profesionales debido a los sueldos bajos. La protesta garantizará guardias mínimas y urgencias, pero suspenderá toda la actividad programada en los hospitales públicos.
La Asociación de Profesionales de la Salud de La Rioja (APROSLaR) determinó un paro total de actividades por 24 horas para el próximo miércoles 3 de junio en todos los centros de salud y hospitales públicos de la provincia. La medida fue adoptada tras el vencimiento de los plazos otorgados al Gobierno provincial en un petitorio presentado la semana pasada, donde se exigía una recomposición salarial urgente y una respuesta concreta a la precarización laboral que afecta al sector.
«Nosotros necesitamos cinco días hábiles para comunicar el paro por ser un servicio esencial; por eso la medida se traslada al miércoles 3 de junio», aclaró la doctora Claudia Contreras, secretaria general de APROSLaR, en diálogo.
La referente gremial contextualizó la gravedad de la crisis sanitaria que le transmitieron a las autoridades nacionales de FESPROSA y de la CTA Autónoma en su reciente visita: «Planteamos la situación de salud, el éxodo de profesionales y los salarios bajos. Ante la falta de respuestas a la nota que presentamos la semana pasada pidiendo un aumento salarial urgente, se tomó esta decisión debido al malestar de los compañeros».
El freno al pase a planta y el reclamo por los precarizados
Uno de los ejes centrales del conflicto es el estancamiento en la regularización de la planta de trabajadores, una situación que mantiene en vilo a más de un millar de agentes sanitarios que ingresaron durante la emergencia por la pandemia de coronavirus.
«Aproximadamente el número de trabajadores contratados en salud que esperan el pase a planta es de 1.300. Hubo un pase a planta muy importante que reconocemos de todos los que ingresaron hasta 2019, que se efectivizó a fines de 2023. Pero a partir de los que ingresaron en 2020 la política quedó paralizada y, cada vez que exigimos el pase a planta, el Gobierno nos dice que no es posible por el momento. Hay bioquímicos, kinesiólogos y licenciados en bioimágenes contratados desde la pandemia que siguen esperando».
Contreras detalló que, si bien el año pasado hubo nombramientos excepcionales de médicos por el riesgo de quedarse sin profesionales, y designaciones específicas en Salud Mental tras registrarse 14 renuncias en esa área crítica, el resto de las disciplinas sigue postergado. «Le pedimos criterios al ministro de por qué esos profesionales sí y otros no», cuestionó.
Modalidad del paro y condiciones para destrabar el conflicto
Al tratarse de una actividad esencial, la titular de APROSLaR llevó tranquilidad a la población respecto a la cobertura de las emergencias, aunque precisó que el impacto en la atención habitual será total. «La modalidad de la jornada de protesta será con atención de pacientes internados, urgencias, emergencias y las guardias mínimas. Todo lo que sea programado es lo que se va a suspender», puntualizó.
Consultada sobre la posibilidad de abrir una instancia de negociación que desactive el cese de tareas antes del 3 de junio, Contreras supeditó la decisión a la voluntad política de la Casa de las Tejas. «Se puede desactivar en la medida en que haya respuestas y acciones concretas, con una propuesta que nos hagan desde el Gobierno. Por supuesto que se evaluará con los compañeros, pero tienen que ser ofertas concretas y no reuniones solo para plantear plazos. El recurso humano está frustrado, desmotivado y cansado. Ayer los compañeros me decían ‘estoy muy cansado’, y escuchar eso es muy doloroso», concluyó.




