La jueza de Instrucción Cecilia Córdoba confirmó que presentó su renuncia cuando todavía se encuentra abierta la investigación por la muerte de Ilda Goyochea, uno de los casos de mayor repercusión social en La Rioja. La magistrada negó que su salida responda a presiones, conflictos externos o decisiones adoptadas dentro del expediente.
“Mi renuncia es una decisión personal y nada tiene que ver con cuestiones externas, con otra persona ni con alguna causa”, sostuvo Córdoba. La dimisión deberá atravesar el procedimiento institucional correspondiente antes de quedar formalmente aceptada.
La salida generó interrogantes porque Córdoba estuvo al frente de medidas decisivas dentro de una causa que mantiene a dos personas imputadas y privadas de la libertad. La investigación continúa en su etapa de instrucción y todavía no existe una resolución que determine responsabilidades penales.
Una renuncia en medio de una causa sensible
Córdoba explicó que durante sus dos años y medio como jueza intervino en expedientes complejos y de fuerte impacto público. Señaló que su decisión fue tomada después de evaluar aspectos personales, familiares y profesionales, y rechazó que implique apartarse de las actuaciones realizadas.
La magistrada afirmó que se encuentra utilizando una compensación de feria mientras la renuncia es analizada. Indicó que su subrogante natural es el juez Daniel Barría, quien deberá continuar con el trámite de la causa y resolver las presentaciones pendientes.
Qué dijo sobre la investigación
La causa busca establecer cómo se produjo la lesión en el cuello que sufrió Goyochea durante una reunión en una vivienda del barrio Infantería II. La hipótesis inicial de un accidente doméstico quedó bajo análisis después de que el personal médico advirtiera que las características de la herida requerían una intervención policial y judicial.
Córdoba evitó pronunciarse sobre si la víctima fue atacada. “Sería irresponsable decirlo”, señaló al remarcar que esa respuesta debe surgir de las pericias, los testimonios y el resto de la evidencia incorporada al expediente.
La reconstrucción y la situación de los imputados
La magistrada encabezó una reconstrucción en el inmueble donde ocurrió el episodio. Según explicó, buscaba que los dos imputados pudieran indicar dónde se encontraba cada persona y cómo se había desarrollado la secuencia, pero ambos ejercieron su derecho a no participar activamente de esa medida.
Córdoba remarcó que esa decisión constituye una garantía procesal y no puede utilizarse como prueba de culpabilidad. Tampoco quiso revelar el contenido de las declaraciones de los acusados ni anticipar una valoración sobre sus conductas.



