La venta de combustibles volvió a encender una señal de alarma sobre el nivel de actividad en La Rioja. Durante julio de 2026 se comercializaron 10.149 metros cúbicos entre naftas y gasoil, un 13,7% menos que en el mismo mes de 2025.
El deterioro riojano fue considerablemente superior al promedio argentino. En todo el país las ventas disminuyeron 6,4% interanual, por lo que la caída provincial más que duplicó la contracción nacional.

La Rioja, entre las mayores caídas del país
La Rioja quedó entre los distritos de peor desempeño. Solamente registraron descensos mayores Tucumán (-22,4%), Jujuy (-16,4%), Salta (-15,9%), Santa Cruz (-14,5%) y Misiones (-13,8%). En el extremo opuesto, apenas tres provincias lograron crecer: La Pampa (+0,7%), Neuquén (+0,5%) y Santiago del Estero (+0,2%).
Comparativo de julio de 2026
| Jurisdicción | Variación interanual |
|---|---|
| Tucumán | -22,4% |
| Jujuy | -16,4% |
| Salta | -15,9% |
| Santa Cruz | -14,5% |
| Misiones | -13,8% |
| La Rioja | -13,7% |
| Total país | -6,4% |
| Santiago del Estero | +0,2% |
| Neuquén | +0,5% |
| La Pampa | +0,7% |
Las naftas explican buena parte del retroceso
El desglose permite dimensionar el deterioro. En La Rioja se vendieron 6.387 m³ de naftas, con una caída interanual del 16,3%. El gasoil alcanzó los 3.762 m³ y disminuyó 9%.
La composición del mercado provincial muestra además que aproximadamente el 63% del combustible vendido fue nafta, mientras que el gasoil representó cerca del 37%.
El acumulado también ubica mal a La Rioja
Entre enero y julio La Rioja acumuló ventas por 71.653 m³, un 7,2% menos que en igual período de 2025. La caída acumulada provincial también supera ampliamente el promedio nacional, que fue del 2,1%.
En esos siete meses, las naftas retrocedieron 8,4% en La Rioja y el gasoil, 4,9%.
A nivel nacional se comercializaron 1,369 millones de metros cúbicos durante julio. Fue la sexta caída interanual consecutiva y la más profunda desde noviembre de 2024.
Los números colocan a La Rioja en una situación particularmente desfavorable: mientras la retracción del combustible se extiende por casi todo el país, la provincia pierde volumen a un ritmo superior al promedio y se mantiene en el grupo de jurisdicciones con mayor deterioro del consumo.







