Pablo Quirno aseguró que empresas que operan en la Argentina lo contactaron durante el fin de semana para comunicarle que no respaldarán actividades hidrocarburíferas en Malvinas. El canciller atribuyó esas decisiones al peso de Vaca Muerta y a las oportunidades de negocios que las compañías podrían perder en el país.
“Vaca Muerta nos da una diferente posición de fuerza”, dijo en una entrevista con Luis Majul en LN+, cuyos fragmentos difundió este lunes la Oficina de Respuesta Oficial. Su argumento es que el desarrollo energético argentino elevó el costo comercial de participar en operaciones alcanzadas por sanciones nacionales.
La estrategia intenta convertir un activo económico en una herramienta diplomática: que las empresas consideren sus negocios en la Argentina al decidir si prestan servicios a proyectos en las islas. Su eficacia dependerá de cuánto necesiten esas compañías el mercado local y de las alternativas que encuentren quienes desarrollan los yacimientos offshore.
Los compromisos conocidos y las llamadas que faltan identificar
Las declaraciones llegaron después de que SLB, Halliburton y Baker Hughes comunicaran su posición sobre las actividades petroleras en Malvinas. SLB y Baker Hughes señalaron que no participan ni prevén intervenir en licitaciones vinculadas con esos proyectos; Halliburton afirmó que no participa en Sea Lion ni en actividades de exploración o producción alrededor de las islas.
Quirno no identificó en los fragmentos difundidos a las nuevas empresas que, según relató, lo llamaron durante el fin de semana. Tampoco presentó compromisos públicos adicionales. Por ahora, esas gestiones se conocen por su declaración.
Las posiciones de tres grandes proveedores son una señal relevante para el negocio petrolero. Sin embargo, todavía hace falta establecer qué efecto tendrán sobre contratos, costos y plazos de Sea Lion. Que una compañía descarte participar no permite dar por detenido el proyecto.
Antecedente: los pronunciamientos de SLB, Halliburton y Baker Hughes.
Sea Lion y la presión sobre sus proveedores
El canciller sostuvo que distintas áreas del Gobierno trabajaron de manera coordinada durante meses. Ubicó el inicio del seguimiento en diciembre, cuando Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration avanzaron con la decisión final de inversión para desarrollar Sea Lion.
Quirno comparó la situación con la existente cuando se sancionó la Ley 26.659. Según su interpretación, antes una empresa podía asumir como costo quedar fuera de la Argentina; hoy, las inversiones asociadas a Vaca Muerta hacen más difícil esa elección.
El punto central de esa apuesta está en los servicios que necesita una explotación petrolera. Presionar sobre proveedores puede complicar un desarrollo aun cuando sus promotores decidan continuarlo. Para medir el resultado habrá que observar decisiones empresariales concretas, además de los pronunciamientos de respaldo.
El cruce político
En la misma entrevista, Quirno elogió el liderazgo de Javier Milei y acusó a las administraciones kirchneristas de haber debilitado a las Fuerzas Armadas durante “veinte y pico de años”, hasta dejar al país en un “estado de indefensión”. Es una acusación política del canciller; la entrevista no aportó una evaluación técnica de la evolución de las capacidades militares.
Ese cruce introduce la disputa interna en una negociación que también se juega en las decisiones de las empresas. La próxima señal será si aparecen nuevos compromisos identificables y si cambian las condiciones de contratación de Sea Lion. Esos hechos permitirán evaluar hasta dónde se traduce el peso de Vaca Muerta en capacidad efectiva de presión.
Las declaraciones de Quirno
- Empresas y Vaca Muerta
- Trabajo previo del Gobierno
- Liderazgo y herramientas
- Fuerzas Armadas y críticas al kirchnerismo




