La Secretaría de Trabajo homologó el entendimiento entre el gremio de conducción técnica y las cámaras empresarias. El esquema prohíbe el achatamiento de ingresos y alcanza a todos los profesionales, con o sin personal a cargo.
La Dirección Nacional de Relaciones y Regulaciones del Trabajo formalizó la homologación del acuerdo salarial correspondiente al personal jerárquico y profesional de la industria hidrocarburífera de Cuyo y La Rioja. La medida quedó oficializada mediante la Disposición 484/2026, convalidando el entendimiento suscripto entre el gremio regional y las dos cámaras patronales estratégicas del sector extractivo nacional.
El acto administrativo refrenda las condiciones pactadas entre el Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo, Gas Privado, Químico y Energías Renovables de Cuyo y La Rioja, la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) y la Cámara de Servicios Petroleros (CASEPE). El acuerdo reactiva de forma estricta la operatividad del artículo 43 del Convenio Colectivo de Trabajo N° 641/11, que custodia la pirámide de ingresos.
Custodia de la brecha y alcance universal
El eje neurálgico de la resolución radica en la protección técnica frente al solapamiento retributivo con las categorías operativas de base. Las operadoras y las firmas de servicios especiales se comprometieron a liquidar las subas de las remuneraciones brutas manteniendo la brecha salarial preexistente respecto de las actas acordadas a fines del último año.
Para evitar controversias operativas en los yacimientos, la reglamentación despejó cualquier margen de interpretación patronal: el beneficio abarca de manera taxativa a todo el personal idóneo, jerárquico y profesional, sin distinción de si cuenta o no con dependientes a cargo en el campo. El diferencial se abonará como un rubro separado del sueldo básico según el artículo 140 de la Ley de Contrato de Trabajo.
Paz operativa en un sector estratégico
La convalidación ministerial dictada por el Ministerio de Capital Humano adquiere relevancia en una coyuntura dominada por el escrutinio oficial sobre las paritarias y la desregulación del mercado laboral. Frente a las rispideces en los costos que atraviesan los distritos productores, el sector hidrocarburífero y minero regional preserva la estabilidad de sus mandos de supervisión.
Al otorgar fuerza ejecutiva al acta paritaria, el Gobierno nacional asegura la paz social y operativa en una actividad angular para el ingreso de divisas y el abastecimiento energético. La disposición formaliza el marco retributivo de los cuadros técnicos riojanos y cuyanos frente al deterioro del poder adquisitivo, desactivando eventuales fricciones gremiales en los yacimientos del interior.
Acuerdo
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