Termómetro de la recesión: el consumo de combustibles en La Rioja cayó 5,8% en el año y amplía la brecha con la media nacional

Los despachos en estaciones de servicio acumulan ocho meses de contracción continua. El derrumbe en la nafta premium y el freno en el gasoil exponen el deterioro del poder adquisitivo y el parate logístico en el interior del país.

El enfriamiento de la actividad económica interna continúa mostrando su correlato directo en el expendio minorista de hidrocarburos. De acuerdo con el informe sectorial elaborado por la consultora Politikon Chaco sobre registros oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, las ventas de combustibles al público en La Rioja totalizaron 10.468 metros cúbicos en agosto de 2026, marcando un retroceso interanual del 3,2%.

El dato puntual ratifica un sendero contractivo que excede la estacionalidad. En el acumulado de los primeros ocho meses de 2026, los despachos en suelo riojano alcanzaron los 82.853 metros cúbicos, consolidando un desplome del 5,8% frente a igual período de 2025. La caída casi triplica el promedio federal (-2,0%) e inserta a la provincia entre las cinco jurisdicciones con mayor retroceso del país, junto a plazas como Misiones (-8,1%), Santa Cruz (-8,2%) y Corrientes (-9,8%).

Migración de consumo y parálisis del transporte

El desglose por segmento evidencia la pérdida de poder adquisitivo familiar. En agosto, el volumen global de naftas retrocedió 4,4%. El golpe se concentró con crudeza en el segmento premium, que se hundió un 8,3% interanual frente al ajuste en la nafta súper (-3,2%), confirmando la migración forzada de usuarios hacia opciones de menor costo para sostener la movilidad básica.

En simultáneo, el gasoil reflejó el impacto de la desaceleración productiva. La variante común —estrechamente vinculada al flete de mercaderías y a la distribución logística regional— sufrió un descenso del 6,3% en agosto. En contraste, el gasoil premium avanzó 3,7%, amortiguando la caída total del combustible pesado a un marginal 0,9%.

Radiografía federal y desbalance territorial

El mapa nacional revela una asimetría estructural. Mientras el promedio del país encadenó en agosto su séptima baja interanual consecutiva (-2,2%), únicamente cuatro distritos lograron números positivos traccionados por enclaves agropecuarios o energéticos: Neuquén (+10,4%), Córdoba (+3,3%), La Pampa (+3,1%) y San Luis (+2,3%).

El resto de las provincias del Norte Grande evidenció saldos en rojo, con La Rioja ubicada por detrás de Catamarca (-2,7%) y Salta (-3,0%) en la medición mensual.

La debilidad del consumo de combustibles en La Rioja opera como un termómetro temprano de la depresión en las ventas minoristas y de la contracción en la circulación interurbana. Sin señales de repunte salarial y ante la pérdida de gravitación de las transferencias nacionales, la caída sostenida del despacho en surtidores proyecta un cierre de año condicionado por la asfixia del mercado interno.


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