Con la mira en 2027, Quintela alineó a los intendentes en un cónclave clave de gestión y disciplina política

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El gobernador convocó a los jefes comunales de toda la provincia a la Residencia Oficial para coordinar la contención social ante el recorte de fondos nacionales y evaluar las urgencias financieras del interior. El encuentro se produjo pocas horas después de que la Fiscalía de Estado ratificara el mando unívoco del mandatario para definir el calendario electoral y en medio de movimientos reservados en el peronismo.

Ricardo Quintela sentó en una misma mesa a los intendentes e intendentas de los departamentos riojanos. Bajo la consigna pública de «defender el desarrollo de La Rioja», el mandatario provincial encabezó una cumbre de trabajo destinada a articular respuestas ante el retiro del financiamiento de la administración central, pero que tuvo un fuerte contenido de ordenamiento partidario en momentos donde el oficialismo discute el tablero sucesorio.

A través de sus redes institucionales, el gobernador formalizó el cónclave destacando la necesidad de «planificación, diálogo y articulación permanente» en un escenario nacional complejo. Sin embargo, en las conversaciones a puertas cerradas, el temario abarcó desde el auxilio económico directo para los municipios hasta la necesidad de mantener compacta la estructura territorial frente al avance de La Libertad Avanza en las encuestas.

Cierre de filas y auxilio financiero para el interior

Los jefes departamentales llegaron a la Capital con un diagnóstico coincidente: la parálisis absoluta de la obra pública financiada por la Nación, la caída en la coparticipación real y las dificultades crecientes para cubrir servicios básicos e insumos médicos de primera necesidad. Con salarios municipales que demandan refuerzos constantes de la Tesorería provincial, los intendentes plantearon la urgencia de sostener los programas de asistencia y empleo local.

Quintela transmitió tranquilidad respecto al acompañamiento del Ejecutivo riojano, aunque reclamó austeridad estricta y orden en las cuentas públicas comunales. En el entorno de la Gobernación saben que el interior profundo es el dique de contención indispensable para equilibrar el escenario adverso que muestra la Capital, donde la gestión municipal enfrenta altos índices de desgaste en la consideración pública.

El mandatario enfatizó que frente al modelo de motosierra aplicado por la Casa Rosada no hay margen para fisuras institucionales ni reclamos desmedidos. La directiva fue clara: priorizar la cobertura social básica, sostener la operatividad de los servicios esenciales y coordinar cada anuncio de infraestructura con el Ministerio de Hacienda y Obras Públicas.

El mensaje tras el pronunciamiento de la Fiscalía de Estado

La reunión no puede escindirse del clima político interno que atraviesa al oficialismo. Apenas horas antes del encuentro, el fiscal de Estado, Segundo Emilio Rodríguez, difundió una carta pública bajo el título «Un solo conductor», en la que remarcó que Quintela es el único facultado para resolver las fechas de votación y el esquema normativo de las elecciones de 2027.

Ese mensaje operó como una advertencia temprana hacia cualquier intento de dispersión en el interior. En las últimas semanas, operadores del oficialismo registraron con inquietud las visitas de dirigentes departamentales a la Finca La Seis del exgobernador Luis Beder Herrera, quien exhibe un 23% de intención de voto en sondeos recientes, como así también los contactos subterráneos con sectores del peronismo que miran con recelo la definición de las candidaturas provinciales.

Al congregar a los intendentes en la Residencia Oficial, Quintela ratificó que la lapicera sigue bajo su control exclusivo. En el seno del PJ riojano reconocen que cualquier intento de disputar el espacio o armar listas por fuera del aparato oficial quedará neutralizado si los caciques territoriales permanecen alineados con la conducción central.

La maquinaria territorial frente al desafío electoral

En el fondo del debate sobre la gestión subyace el diseño de la contienda de 2027. Con sondeos que ubican a Martín Menem liderando las preferencias provinciales con entre 30 y 35 puntos, el quintelismo evalúa seriamente desacoplar los comicios provinciales para mayo de ese año y poner en marcha un esquema que combine colectoras y la elección de convencionales municipales bajo la Cláusula Transitoria Octava de la flamante Constitución.

Para esa arquitectura electoral, la fidelidad de los intendentes resulta vital. Son ellos quienes tienen la capacidad operativa de movilizar los padrones locales, atomizar la oferta opositora en cada rincón de la provincia y asegurar que la marca justicialista retenga la mayoría de los departamentos, contrarrestando la debilidad estructural de La Libertad Avanza, que carece de cuadros y fiscalización en el interior profundo.

La foto de unidad con los jefes comunales funciona así como un mensaje en dos direcciones: hacia la Casa Rosada, demostrando gobernabilidad territorial frente a la quita de transferencias; y hacia el seno del propio peronismo, marcando que el poder real continúa concentrado en el despacho del gobernador.

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