El vicepresidente de la entidad, Marcelo Becerra, admitió que el crédito a pymes para pagar sueldos expone el parate de la actividad. Reveló que la tasa al 29% frenó la mora en tarjetas, defendió la renta social por encima de la ganancia bancaria y confirmó el desarrollo de una app financiera provincial.
La recesión nacional y el parate en el consumo golpean de lleno las finanzas de las familias y las empresas riojanas. En una extensa entrevista radial, el vicepresidente de Banco Rioja S.A.U., Marcelo Becerra, analizó el complejo cuadro operativo de la entidad y expuso las cifras de la asistencia financiera que la banca pública debió desplegar para evitar la cesación de pagos generalizada en el sector productivo y comercial.
El funcionario reconoció que la institución no está ajena a las dificultades que atraviesan los bancos provinciales del interior, como el Bancor cordobés o las entidades de Chaco y Corrientes, que avanzaron con cierres de sucursales o planes de retiros voluntarios para achicar costos. En ese marco, Becerra remarcó que la prioridad fijada por el gobernador Ricardo Quintela fue sostener la estructura sin despidos y priorizar la contención de los clientes.
Créditos para pagar sueldos y cheques en descubierto
Uno de los datos más elocuentes del deterioro económico fue la demanda extraordinaria de auxilio para el sector empresarial. Becerra explicó que el banco debió habilitar una línea especial de financiamiento de hasta $30 millones por firma para que el comercio y la industria puedan abonar el medio aguinaldo (SAC).
«Es una buena medida de asistencia, pero es un mal indicador para la economía. El aguinaldo tendría que estar cubierto dentro de los costos fijos habituales de una empresa; si nos piden auxilio para pagarlo, te indica que la actividad viene a menos», diagnosticó el vicepresidente de la entidad.
A ese cuadro se sumó una fuerte suba en los pedidos de descubiertos en cuenta corriente para evitar el rechazo masivo de cheques por falta de fondos, con un pedido constante de auxilio por parte de los productores agrícolas y vitivinícolas de Chilecito y los valles productivos que enfrentan meses de ventas planchadas.
La tasa al 29% y el reordenamiento de 14.300 deudores
En el segmento de los particulares y asalariados, el banco activó un plan de reestructuración para evitar el salto de la morosidad. Becerra precisó que de los 170 casos que registraban cesación de pagos por más de 90 días en préstamos personales, 85 lograron normalizar su situación tras la puesta en marcha de un esquema de refinanciación con quita de intereses.
En cuanto a las tarjetas de crédito, la baja de la tasa nominal anual primero al 56% y luego al 29% —alineada con la referencia del Banco Nación— permitió que 490 titulares regularizaran sus resúmenes atrasados. El titular del banco enfatizó que este trámite no se aplica de manera automática, sino que cada titular debe concurrir a las sucursales para formalizar el convenio.
En total, ya son 14.300 los clientes que acudieron a renegociar sus deudas en toda la provincia. Becerra graficó el alivio doméstico: cuotas que rondaban los $170.000 descendieron a $110.000 mensuales, liberando unos $60.000 que vuelven a circular en los comercios de barrio. Además, cerca de 1.900 personas gestionaron nuevos préstamos personales que no se destinan a bienes de confort, sino a cubrir vencimientos de servicios o reponer electrodomésticos esenciales rotos.
Renta social versus balances y el cajero en Jagüé
Frente a la consulta sobre el impacto de estas bajas de tasas en el balance contable de Banco Rioja, Becerra fue pragmático: admitió que la entidad resigna utilidades directas, pero defendió el concepto de «renta social» de la banca pública. «Se deja de ganar, no es una pérdida. Si antes ganabas 100, hoy ganas 60, pero ese margen se compensa con el movimiento de la economía real y el sostenimiento del empleo», argumentó.
Para contrastar el modelo con el de la banca privada, el directivo citó la instalación de un cajero automático en la localidad precordillerana de Jagüé, en el departamento Vinchina. Si bien el dispositivo resulta deficitario por los costos de transporte de caudales, seguridad y conectividad satelital, evitó que los pobladores deban pagar hasta $70.000 en traslados para cobrar sus haberes.
Por otra parte, Becerra ratificó de forma tajante que el banco no tiene intervención operativa en la emisión ni en el circuito de rescate de los Chachos (BOCADE), resguardando a la entidad de cualquier roce normativo con las exigencias del Banco Central de la República Argentina.
La billetera digital riojana y el seguro de vida actualizado
En el terreno de las novedades operativas, la conducción de la entidad confirmó que avanza en el desarrollo de una billetera virtual propia. El desarrollo tecnológico buscará tener una identidad regional, no estará integrado a la red MODO y se adaptará a las demandas específicas del mercado riojano bajo la supervisión técnica del BCRA.
Por último, el vicepresidente del banco recordó la vigencia del seguro de vida colectivo obligatorio para todos los empleados públicos y jubilados que perciben sus haberes por la institución. La póliza incrementó su indemnización de los históricos $5.000 a un monto de $3.500.000.
Becerra instó a los trabajadores a completar la declaración jurada de designación de beneficiarios, disponible tanto en la web oficial como en la casa central de calle Belgrano. El trámite administrativo resulta clave para definir porcentajes a favor de los familiares y evitar los costosos juicios de declaratoria de herederos ante un eventual fallecimiento.



