El Banco Central defendió el manejo de las reservas en oro y anunció el despegue de los créditos hipotecarios con fondos de la ANSES

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En su nuevo Informe de Política Monetaria, la entidad reveló por qué movió parte de sus 61,7 toneladas de oro y destacó una ganancia histórica. Además, los depósitos en dólares llegaron al récord de USD 42.700 millones y se inyectan $2 billones para préstamos a la vivienda.

LAS CLAVES DE LA NOTA:

  • El secreto del oro: El BCRA justificó el traslado y la cobertura financiera de sus 61,7 toneladas de oro físico por la «extrema fragilidad» de las reservas heredadas y aseguró haber capturado el 70% de la suba récord del metal.
  • Récord de dólares en los bancos: Los depósitos privados en moneda extranjera alcanzaron los USD 42.700 millones (el nivel más alto de la historia) y el Central acumuló compras por USD 15.800 millones en el año.
  • Impulso hipotecario y blindaje: Con licitaciones de hasta $2 billones del fondo de la ANSES (FGS), los créditos para vivienda saltaron 21% en agosto y 17% en septiembre.

En medio del debate político por el blindaje de las reservas internacionales y el rumbo del dólar, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) salió a explicar por primera vez en detalle qué hizo con las reservas en oro del país y cómo planea sostener la reactivación del crédito sin emitir pesos para el Tesoro.

A través de un apartado especial en su Informe de Política Monetaria (IPOM), la autoridad monetaria defendió el estricto «estándar de confidencialidad» sobre el manejo de las 61,7 toneladas de oro (adquiridas entre 2004 y 2011) para evitar que los actores del mercado anticipen sus movimientos o afecten el patrimonio de la institución.

El organismo detalló que a fines de 2023 la fragilidad era extrema: las Reservas Internacionales Netas eran negativas en USD 11.200 millones y el 93% de las divisas estaban comprometidas en pases y swaps. Frente a ese cuadro, el Central ejecutó dos jugadas: trasladó una parte del oro para ganar disponibilidad y liquidez inmediata, y aplicó estrategias de cobertura financiera sin costo de prima (zero-cost collars), una herramienta avalada sin observaciones por la Auditoría General de la Nación (AGN) durante los últimos 20 años. Gracias a esa operatoria y a la disparada internacional del metal, el BCRA aseguró haber capturado el 70% de la suba extraordinaria del oro, logrando en 2024 y 2025 los mayores resultados económicos de las últimas dos décadas.

Dólares récord en los bancos y giro hacia el crédito hipotecario

El segundo pilar que exhibió el Banco Central para mostrar confianza financiera es el volumen de divisas que los argentinos guardan dentro del sistema bancario local. Según el reporte oficial, los depósitos privados en dólares alcanzaron un stock de USD 42.700 millones, marcando un máximo histórico desde que existen registros.

Para que esos dólares no queden inmovilizados en las bóvedas, el BCRA flexibilizó en agosto las normas y amplió el universo de empresas que pueden tomar préstamos en moneda extranjera (con un tope prudencial del 15% de los depósitos por banco), buscando financiar inversiones sin presionar las reservas. En paralelo, la entidad ya compró más de USD 15.800 millones en lo que va de 2026, elevando las reservas brutas en USD 9.400 millones en el año a pesar de los pagos de deuda.

En el terreno de los pesos, la gran apuesta oficial para empujar la construcción y el mercado inmobiliario en todo el país es el Programa de Licitación de Plazos Fijos con Destino a Crédito Hipotecario. Mediante este mecanismo, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES inyecta hasta $2 billones en plazos fijos UVA en los bancos para que estos tengan fondeo a largo plazo y presten a las familias para comprar viviendas. En las dos primeras subastas ya se colocaron $400.000 millones, lo que impulsó una suba del monto de créditos hipotecarios del 21% en agosto y otro 17% en septiembre.

La herida del «impuesto inflacionario» y el candado en el Congreso

El documento también dedica un capítulo de alto voltaje político a justificar la reforma de la Carta Orgánica del BCRA, que transita su etapa final en el Congreso para derogar el marco sancionado en 2012. El proyecto busca prohibir por ley los Adelantos Transitorios, eliminar las Letras Intransferibles y exigir el voto vinculante del Congreso para poder remover al presidente y al directorio del Banco Central.

Para dimensionar el impacto en las provincias —como La Rioja, que depende estrechamente de la masa coparticipable—, el BCRA lanzó una definición tajante sobre el impuesto inflacionario: advirtió que es el tributo más distorsivo porque «se cobra sin haber sido sancionado por ley, recae con mayor peso sobre los segmentos de menores ingresos y la recaudación no es coparticipada con las provincias».

Según los cálculos históricos del organismo, entre 2003 y 2023 el financiamiento monetario al Tesoro le provocó al balance del Banco Central un daño patrimonial equivalente al 85% del PBI (entre emisión de pesos, pago de intereses de pasivos remunerados y entrega de USD 83.300 millones de reservas por Letras Intransferibles), mientras que los ahorristas argentinos perdieron el equivalente al 60% del PBI por la licuación inflacionaria.

Con la inflación promediando el 1,9% mensual en el tercer trimestre, el mercado proyecta que el índice de precios cerrará 2026 en 30% anual, bajará al 21,2% en 2027 y llegará al 15% en 2028, mientras que el Gobierno prevé alcanzar en 2027 su cuarto año consecutivo de superávit fiscal, un hito que la Argentina no registra cumpliendo sus contratos desde 1993.

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