Vivió más de una década en La Rioja y ahora es intendente de un pueblo de La Pampa

Pascual Fernández tiene 50 años y viene de una familia de militancia peronista. Su padre fue candidato en el ’83. «Soy peronista por procedencia, convicción y formación», define.

La vida lo llevó a La Rioja. Vivió casi 13 años en la provincia de La Rioja y presidió el centro vecinal del Barrio Jardín Norte. También allá trabajó para el peronismo y es amigo del actual gobernador, según el diario de La Pampa.

«Cuando decidí venirme los vecinos le pusieron mi nombre a la plaza en reconocimiento al trabajo», destaca con orgullo.

Volvió a su Uriburu (una pequeña localidad en La Pampa) en 2008. «Siempre militando culturalmente», cuenta. En 2011 perdió la interna por la Intendencia. En 2015 se sumó al área Cultural de la Municipalidad y ahí estuvo hasta 2019. En todo ese tiempo estuvo cerca de Convergencia.

«Siempre soñé, desde chico, con ser intendente de mi pueblo», relata. Lo empezó a hacer realidad en 2019. Se alejó del marinismo cuando se produjo el acercamiento entre el diputado Espartaco Marín y el Frente Peronista Barrial de Leonardo «Tapera» Avendaño, que en la localidad le juega en contra.

«Yo consideré que había que elegir, porque eran veredas diferentes», dice.

La puja intestina en el pueblo se armó porque la lista que llevó a Fernández a la Intendencia incluía una concejalía para el FPB a partir de los resultados de la elección interna. «Nos desayunamos en el reciento del acuerdo que hizo con Cambiemos. No juegan en el marco del peronismo. Es algo de lo que se tiene que encargar el diputado Avendaño, quizá él deba dar respuesta y no yo», lamenta.

La relación con la oposición, de todos modos, no es traumática: «Nosotros somos un gobierno ordenado, racional, no dejamos flancos para que no nos acepten. En líneas generales hemos podido trabajar, lo que no significa que no sea lo más aconsejable jugar por fuera de lo que es el oficialismo. Así llegamos ambas líneas».

«No hay una interna Plural»

Resume Pascual Fernández: «Yo me siento muy consustanciado con (Sergio) Ziliotto, con su modelo de gestión y con mucho agradecimiento al acompañamiento que nos hace».

«Yo soy peronista. Y juego por dentro del peronismo. No creo que haya una interna dentro de la Plural, siempre escuché a nuestro gobernador decir que es de la Plural y que su conductor fue siempre (Carlos) Verna y está dentro de ese marco. Puede haber distintos intereses como en cualquier lado, pero no significa que haya una interna», asegura.

Insiste: «Los peronistas nos caracterizamos por mucho debate interno y este debate lo que hace es fortalecernos. En esa discusión surgen cosas que nos hacen caminar, como ha sido desde el ’83 para acá con excelentes gestiones. Tenemos que tomar lectura de lo que sucede. Los peronistas siempre nos terminamos entendiendo».

La historia de Pascual Fernández con La Rioja es por demás particular. Vivió más de una década en la capital provincial, desde 1996 hasta 2008 cuando volvió a Uriburu. En 1999 en el barrio en el que estaba radicado, de unas 300 casas, se comenzaron a deteriorar las viviendas. Fue entonces que se inició un reclamo vecinal del que fue uno de los principales referentes. Y se logró que se volvieran a construir 95 viviendas y el resarcimiento económico para el resto de las casas.

Fernández fue también presidente del centro vecinal. En 2008 cuando decide volver a Uriburu, las y los vecinos presentaron ante el Concejo Deliberante de La Rioja, donde era intendente el actual gobernador, un proyecto para que una plaza se llamara Pascual Fernández en recuerdo de su lucha. Ese proyecto fue aprobado. Volvió luego para la inauguración del espacio verde.

Tenía 35 años cuando le pusieron su nombre. La historia de Pascual Fernández además está ligada también a esta provincia ya que tres de sus hijos son riojanos.