En abril, un adulto necesitó $30.828 para no ser pobre y $13.762 para no ser indigente

El último informe del INDEC dejó en claro que en abril, un adulto necesitó $30.828 para no ser pobre y $13.762 para no ser indigente.

En un año, la canasta básica total (que mide la pobreza) se incrementó en $10.500 para un adulto, mientras que la canabasta básica alimentaria (que mide la indigencia) aumentó $5.000.

La canasta básica alimentaria (CBA) se ha determinado tomando en cuenta los requerimientos normativos kilocalóricos y proteicos imprescindibles para que un varón adulto de entre 30 y 60 años, de actividad moderada, cubra durante un mes esas necesidades.

Se seleccionaron los alimentos y las cantidades en función de los hábitos de consumo de la población a partir de la información provista por la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo).

Durante abril de 2022, la variación mensual de la canasta básica alimentaria (CBA) con respecto a marzo de 2022 fue de 6,7%, mientras que la variación de la canasta básica total (CBT) fue de 6,2%. Las variaciones interanuales de la CBA y de la CBT resultaron del 59,4% y 51,3%, respectivamente.