Los gobernadores del PJ presionan a Tolosa Paz para que no ajuste planes sociales por temor a una mayor conflictividad

La dinámica inflacionaria tiene en alerta a los gobernadores desde hace meses. Se sumó otra preocupación en las últimas semanas: las movilizaciones piqueteras se profundizaron en las provincias al igual que en Ciudad de Buenos Aires. Los mandatarios peronistas siguieron ayer a la distancia las designaciones de las tres ministras en el gabinete; su interés principal estaba en Desarrollo Social y Trabajo. El presidente Alberto Fernández les hizo saber que los salientes eran suyos, por lo que los reemplazos serían su decisión. Una forma elegante de mantenerlos a raya, evaluaron algunos mandatarios.

Ni con Victoria Tolosa Paz ni con Raquel Kelly Olmos los gobernadores tienen un vínculo cercano. Con la primera sí hay más contacto de algunos legisladores nacionales por obvias razones, pero no más que eso. Después del comunicado oficial de la Casa Rosada con los nombres de las nuevas ministras no hubo mensajes de felicitaciones y apoyo de los mandatarios por las redes sociales. Sucedería el jueves, cuando asuman, explicó uno de los mandatarios.

A los mandatarios les preocupa que el aumento de las demandas sociales no pueda ser contenido por la nueva ministra, a la que el kirchnerismo duro nunca terminó de aceptar. “Hace falta ‘muñeca’ pero también plata”, definió ante LA NACION el ministro de Desarrollo Social de una provincia del norte.

El proyecto de presupuesto 2023, que ya se discute en el Congreso, destina un billón de pesos a planes sociales, lo que implica un alza de 117,2% respecto al actual y un alza de 57 puntos por encima de la inflación estimada (65%). Para el Potenciar Trabajo, el incremento previsto es del 160%; en cambio es menor el crecimiento de recursos para Políticas Alimentarias, 78% más que este 2022.

En la iniciativa diseñada por Sergio Massa y su equipo el gasto social se contrae siete puntos porcentuales en la comparación interanual, pasa de 3,6% del PBI a 2,9% del Producto. Habrá que ver si ese esquema se mantiene no solo en cuando salga la ley del Congreso sino después, en la ejecución.

Todas los gobiernos provinciales y también la mayoría de los municipios cuentan con partidas propias para la asistencia social las que, en general, se destinan a ayudas alimenticias sean de familias o de comedores. El interés de los mandatarios es que no se discontinúen los planes nacionales que ofrecen un ingreso mensual, como es el Potenciar Trabajo. Advierten que una discontinuidad en esta coyuntura presionaría sobre el humor social.

Estas dudas ya se las hicieron llegar al jefe de Gabinete, Juan Manzur. El tema volverá a conversarse, aunque sea fuera de agendaen la reunión del próximo jueves en Santiago del Estero de los gobernadores del Norte Grande. Allí el eje serán los proyectos con los que buscan financiamiento de organismos internacionales con los que se reunieron en la gira por Estados Unidos que hicieron con Eduardo “Wado” de Pedro.

En junio, cuando se creó “la liga” de gobernadores peronistas, el primer documento alertó sobre “el impacto de la inflación en el ingreso de las familias argentinas” y reclamaron la instrumentación de “medidas específicas destinadas a desacelerar su impacto de manera clara y sostenida”. “Todavía no están, seguimos con ese pedido”, dijo un legislador nacional cuyano.

La salida de tres ministros hizo que, por unas horas, los mandatarios dejaran de tener como tema prioritario el de la suspensión de las PASO que vienen fogoneando, pero que no logra instalarse porque al oficialismo no le dan los números. (LA NACIÓN)

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