Los dueños de la grieta están complicados para seguir con sus picardías. Javier Milei gana en todos los sondeos de opinión y por ello, el peronismo como sus socios (en las peleas), que es Juntos por el Cambio, están en problemas.

El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, anunció que si gana el libertario, él presenta su renuncia. Por lo cual, el riojano anticipa la explosión del justicialismo, ¿Quién sigue el legado de Perón y Evita?: ¿Teresita Madera?. No hay nadie con peso para contener a la tropa.

Desde 1983, el Partido Justicialista gobierna en La Rioja siendo el responsable de niveles de pobreza e indigencia que asustan. Pero sucedió por la complicidad del radicialismo, que hoy se asoció al PRO para conformar Juntos por el Cambio. En La Rioja los rostros visibles opositores son Julio Martínez, Inés Brizuela y Doria y Felipe Álvarez.

Las últimas elecciones PASO fueron un sacudón para los partidos tradicionales, ya que nadie tenía en sus proyecciones que Milei podría ganar en La Rioja sin estructura y con solo dos viajes a la tierra del peronismo tradicional.

Tanto el oficialismo como la oposición (radicales y PRO) ningunearon a Martín Menem, el rostro de Milei en la provincia. En menos de tres años, su sector ya le ganó al Gobierno provincial, Legislatura y hasta intendentes como concejales que vienen desde hace años.

Tanto PJ como Juntos por el Cambio han estado cómodos. Peleados para la tribuna, pero con nexos por debajo. Fue palpable en la Presidencia de Mauricio Macri que el entonces Cambiemos no hizo nada para quedarse con el poder en la provincia.

Ahora se vienen las elecciones presidenciales que para La Rioja es el futuro (especialmente) de viejos dirigentes con un pueblo empobrecido que no se pone colorado por votar a Milei.
Ya hubo una señal electoral en las PASO para una Provincia que solo vive de la dádiva que se envía desde la Nación: no ha realizado nada para cambiar esa lógica, es decir generar recursos propios.







