El gobierno de La Rioja iniciará este viernes el pago de salarios a funcionarios provinciales utilizando Bonos de Cancelación de Deuda (BOCADE), popularmente conocidos como «chachos». La medida abarca a funcionarios de todos los niveles, desde el gobernador hasta los directores generales.
El Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas ha indicado que la Tesorería General de la Provincia será la encargada de transferir estos bonos a los directores de administración de cada área, quienes luego procederán a liquidar los haberes correspondientes. Los funcionarios de mayor rango, incluyendo al gobernador, la vicegobernadora, secretarios y subsecretarios, recibirán $100 mil de sus salarios en chachos, mientras que los directores generales percibirán $50 mil en estos bonos.
La utilización de cuasimonedas no es una novedad en La Rioja. La provincia ya ha emitido este tipo de instrumentos en anteriores ocasiones, siendo la primera emisión en 1985 durante el gobierno de Carlos Menem y la última en 2001.
El gobernador Ricardo Quintela justificó la implementación de los «chachos» en enero pasado, argumentando una deuda de $9.300 millones que la provincia reclama a la Nación y que actualmente se encuentra en proceso judicial ante la Corte Suprema.
En una reciente resolución, el máximo tribunal rechazó el planteo de La Rioja contra el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/23 del presidente Javier Milei, alegando que no existía un “caso concreto”, “causa” o “controversia”.
«Aceptamos el fallo de la Corte, aunque no estamos de acuerdo con él», afirmó Quintela. «Vamos a seguir trabajando arduamente para que el DNU sea derogado en la Cámara de Diputados y esperamos contar con el apoyo de los legisladores».
La medida ha generado diversas reacciones en la provincia, con opiniones divididas sobre su eficacia y las posibles consecuencias para la economía local. Mientras tanto, los funcionarios comenzarán a recibir sus salarios en esta nueva modalidad a partir de este viernes.







