En una medida que busca mejorar la salud de los riojanos, la provincia de La Rioja ha oficializado su adhesión a la Ley Nacional Nº 26.905, que promueve la reducción del consumo de sodio en la población. La decisión fue formalizada a través de la Ley Provincial Nº 10.733, sancionada por la Cámara de Diputados de la provincia el pasado 4 de julio y promulgada por el gobernador Ricardo Quintela el 2 de agosto.
El nuevo marco normativo compromete a las autoridades provinciales a implementar políticas de promoción de hábitos saludables, enfocadas específicamente en reducir la ingesta de sodio en los alimentos procesados y en la dieta diaria de los ciudadanos. La Autoridad de Aplicación de esta normativa será el Ministerio de Salud Pública, que tendrá la responsabilidad de reglamentar y supervisar su cumplimiento.
En línea con la normativa nacional, la Ley 10.733 también establece un régimen de sanciones para quienes incumplan con las disposiciones establecidas, con fondos que se destinarán a fortalecer las iniciativas de salud pública.
La ley fue impulsada por los diputados Lourdes Alejandrina Ortiz, Juan Carlos Santander y José Abrahán Couceiro.

Desde el Ministerio de Salud Pública anticiparon que, en las próximas semanas, se lanzará una campaña de concientización sobre los riesgos del consumo excesivo de sodio, que incluirá acciones en conjunto con la industria alimentaria local para reformular productos y disminuir los niveles de sal.
El decreto de promulgación, refrendado por el Secretario General de la Gobernación, Juan José Luna, fue publicado en el Boletín Oficial el pasado 2 de agosto. Con esta adhesión, La Rioja se suma a las provincias que ya están alineadas con la estrategia nacional para combatir una de las principales causas de hipertensión y enfermedades cardiovasculares en el país.







