En medio de una situación crítica por la falta de lluvias que afecta a diversas regiones del país, la provincia de La Rioja ha puesto en marcha una ambiciosa obra para garantizar el suministro de agua a sus habitantes. Se trata de un nuevo acueducto de 22 kilómetros de extensión, que conectará la quebrada de Falda de Citan con la localidad de Tama, en el departamento Ángel Vicente Peñaloza.
La obra, financiada íntegramente con fondos provinciales, fue visitada recientemente por el jefe de Gabinete, Juan Luna, y el intendente del departamento, Ricardo Romero, quienes supervisaron los avances de la construcción. Según indicaron las autoridades, el proyecto es clave para mitigar los efectos de la emergencia hídrica que atraviesa la región.
«Esta es una obra vital para asegurar el acceso al agua en zonas que han sido fuertemente golpeadas por la sequía», sostuvo Luna durante la recorrida. «Estamos trabajando contrarreloj para que este acueducto esté operativo lo antes posible».
La provincia de La Rioja, como otras zonas del país, ha sufrido una drástica disminución en las precipitaciones, lo que ha llevado a que varias localidades enfrenten problemas de abastecimiento de agua. El nuevo acueducto permitirá mejorar la distribución del recurso y atender las necesidades de miles de riojanos.
El Ministerio de Agua y Energía, a cargo de la obra, destacó que este proyecto no solo es una respuesta inmediata a la crisis actual, sino que también forma parte de un plan estratégico a largo plazo para garantizar la seguridad hídrica de la provincia. «Es fundamental anticiparnos y construir infraestructuras que puedan soportar las fluctuaciones climáticas y asegurar el bienestar de nuestra población», afirmó un vocero del ministerio.
La obra avanza a buen ritmo, y se espera que en los próximos meses comience a operar, brindando alivio a una de las zonas más afectadas por la falta de agua en el país.


































