Salta, Misiones, Tucumán y Catamarca, provincias que mantienen buenas relaciones con la administración de Javier Milei, recibieron importantes fondos discrecionales entre julio y septiembre. En contraste, provincias opositoras como Buenos Aires, La Rioja y La Pampa enfrentaron recortes significativos, en el marco de una estrategia para asegurar apoyo en el Congreso de cara al presupuesto 2025.
El gobierno de Javier Milei aumentó un 145% las transferencias discrecionales a las provincias durante el tercer trimestre de 2024, según datos oficiales. Sin embargo, esta asignación de fondos no fue equitativa y reflejó un patrón de favoritismo hacia aquellos gobernadores que mantienen una relación colaborativa con la Casa Rosada. Este modelo de transferencias no automáticas, utilizadas principalmente para proyectos de infraestructura hidráulica y obras viales, benefició a provincias como Salta, Misiones, Tucumán y Catamarca, cuyos mandatarios participaron en reuniones y eventos con el presidente en los últimos meses.
Entre julio y septiembre, los fondos discrecionales aumentaron en $613.000 millones, alcanzando los $613.416 millones. Este incremento, que contrasta con los recortes en otras áreas del gasto público, responde a una estrategia política del oficialismo para obtener el respaldo de los gobernadores en la próxima discusión por el presupuesto 2025 en el Congreso. Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Hugo Passalacqua (Misiones) fueron algunos de los mandatarios que participaron en una reunión en Olivos con Milei, sellando así un acercamiento que se tradujo en una inyección de fondos hacia sus provincias.
Por otro lado, las provincias gobernadas por opositores peronistas, como Buenos Aires, La Rioja y La Pampa, experimentaron ajustes de hasta un 97% en términos reales en sus transferencias automáticas en comparación con el mismo período del año anterior. La Rioja, bajo la administración de Ricardo Quintela, fue una de las provincias más afectadas, recibiendo apenas $3.936 millones, muy por debajo de los montos destinados a provincias aliadas.
Este uso discrecional de los fondos ha sido una herramienta clave del gobierno para manejar alianzas en el Congreso, sobre todo para asegurar el blindaje de vetos presidenciales a proyectos sensibles, como el financiamiento universitario y la movilidad jubilatoria, que afectan directamente la imagen de Milei. La lógica del «látigo y la billetera» se ha vuelto evidente, beneficiando a los distritos que respaldan al gobierno, mientras aquellos que se mantienen críticos enfrentan recortes que afectan seriamente sus finanzas.
Con el Presupuesto 2025 en la mira, la administración nacional busca establecer un régimen de compensación para saldar deudas provinciales, con propuestas de canjes de obligaciones por tierras y empresas públicas. La estrategia de transferencias y favores políticos parece seguir siendo una pieza fundamental en la relación entre el gobierno central y los distritos, reflejando una distribución de recursos condicionada por la afinidad política.
El gobierno incrementa en un 145% las transferencias a provincias aliadas en medio de ajustes a distritos opositores
Salta, Misiones, Tucumán y Catamarca, provincias que mantienen buenas relaciones con la administración de Javier Milei, recibieron importantes fondos discrecionales entre julio y septiembre. En contraste, provincias opositoras como Buenos Aires, La Rioja y La Pampa enfrentaron recortes significativos, en el marco de una estrategia para asegurar apoyo en el Congreso de cara al presupuesto…

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