La disputa entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof refleja la fractura interna en el peronismo bonaerense. La falta de diálogo y el distanciamiento entre la exmandataria y el gobernador generan incertidumbre sobre el futuro de la conducción partidaria en el territorio más importante del país para el peronismo.
La interna en el PJ bonaerense ha escalado a niveles inesperados, con la relación entre la exvicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador Axel Kicillof en su punto más bajo. A pesar de su lealtad declarada, Kicillof ha marcado distancia respecto a Máximo Kirchner y evita abiertamente el contacto con ambos líderes. Para el gobernador, su lealtad a Cristina sigue intacta, pero su autonomía se evidencia al rechazar cualquier imposición de La Cámpora y al sostener que su gestión en la provincia es la prueba de su compromiso político.
La tensión ha sido visible en gestos y declaraciones, como cuando CFK dejó trascender duras comparaciones, equiparando a Kicillof con figuras bíblicas como Judas y Pilatos, y al ignorar su presencia en el acto de los 40 años de la democracia en La Plata, organizado por Abuelas de Plaza de Mayo. Desde el entorno del gobernador, minimizan la disputa señalando que las críticas provienen de «los mismos de siempre», refiriéndose a los dirigentes alineados con Máximo, como los intendentes Mayra Mendoza (Quilmes) y Julián Álvarez (Lanús), quienes han reclamado públicamente fondos para obras públicas.
El dilema para CFK radica en cómo ampliar el PJ a otros sectores peronistas cuando ni siquiera logra consolidar la unidad en su territorio fuerte. Con la judicialización de la interna del PJ y los recientes enfrentamientos, la exmandataria parece decidida a avanzar en la reorganización de su espacio a nivel nacional, mientras postergará la resolución de la disputa en Buenos Aires.
Por su parte, Kicillof ha evitado confrontar públicamente y se enfoca en la «gestión». Con una imagen positiva en Unión por la Patria, el gobernador sabe que su desafío es conservar el apoyo popular sin ceder en sus diferencias internas. Desde su entorno, ven esta situación como un recordatorio de los desafíos de autonomía en el peronismo, recordando que CFK tuvo que aceptar en 2015 a Daniel Scioli como candidato debido a la falta de opciones. La interna entre Kicillof y La Cámpora se convierte en un nuevo desafío de liderazgo para el PJ, sin una solución a corto plazo.
Interna sin tregua: la relación entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof se tensa en el PJ bonaerense
La disputa entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof refleja la fractura interna en el peronismo bonaerense. La falta de diálogo y el distanciamiento entre la exmandataria y el gobernador generan incertidumbre sobre el futuro de la conducción partidaria en el territorio más importante del país para el peronismo. La interna en el PJ bonaerense ha…

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