Argentina podría cerrar 2024 con superávit fiscal tras 16 años

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Por primera vez en más de una década, Argentina registra superávit fiscal, impulsado por una caída del 21% en el gasto primario en octubre y una gestión financiera austera. En los primeros 10 meses del año, el superávit primario alcanzó el 1,9% del PBI y el superávit fiscal fue del 0,5%.

Argentina se encamina a cerrar el 2024 con superávit fiscal, una meta que no se alcanzaba desde 2008. Según los datos más recientes, el gobierno logró un superávit primario del 1,9% del Producto Bruto Interno (PBI) y un superávit fiscal del 0,5% en los primeros 10 meses del año.

El gasto primario —que excluye el pago de intereses de la deuda— cayó un 21% en términos reales en octubre en comparación con el mismo mes de 2023, marcando una fuerte contracción en el uso de recursos públicos. Este ajuste fiscal ha sido clave para revertir los históricos déficits de años anteriores.

Factores detrás del superávit

  1. Reducción del gasto público: La disminución del gasto primario fue impulsada por recortes en subsidios, ajustes en partidas sociales y una mayor eficiencia en la gestión estatal.
  2. Aumento de ingresos fiscales: Aunque limitado, el incremento en la recaudación tributaria por inflación ayudó a consolidar el balance fiscal.
  3. Control del déficit financiero: El manejo de los pagos de deuda y la reducción de financiamiento monetario contribuyeron a estabilizar las cuentas públicas.

Un logro histórico

Desde 2008, Argentina no había registrado un superávit fiscal. Este hito tiene implicaciones significativas, ya que mejora la percepción de sostenibilidad de las finanzas públicas, reduce la necesidad de endeudamiento y fortalece la posición del país frente a los mercados internacionales.

El desafío hacia 2025

A pesar de los avances, analistas advierten que mantener el superávit fiscal será un desafío, especialmente en un contexto de alta inflación, demandas sociales insatisfechas y presiones políticas. El reto radica en combinar austeridad fiscal con estímulos al crecimiento económico, asegurando que el ajuste no comprometa el bienestar social.

Con este panorama, el cierre de 2024 podría marcar un punto de inflexión para la economía argentina, abriendo la puerta a una nueva etapa de mayor disciplina fiscal y previsibilidad económica. “El superávit fiscal no solo es un dato, es una oportunidad para reconstruir la confianza en las políticas económicas del país,” aseguran especialistas.

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