El empleo privado en La Rioja registró una caída interanual del 10,4% en septiembre, marcando uno de los descensos más pronunciados del país. Factores como la paralización de la obra pública y el declive en el comercio afectan gravemente la economía provincial.
La Rioja atraviesa una crisis laboral que se refleja en la fuerte contracción del empleo privado. Según datos del Ministerio de Trabajo de la Nación, el sector privado registrado en la provincia cayó un 10,4% en septiembre de 2024 respecto al mismo mes del año anterior. Este retroceso representa la pérdida de 3.300 puestos de trabajo, pasando de 31.300 empleados en septiembre de 2023 a 28.000 en 2024.
Con ocho meses consecutivos de caídas, la situación alcanza niveles críticos. En junio, se registró el punto más bajo con una disminución del 14,4%. Aunque en septiembre hubo un leve repunte del 1,1% respecto a agosto, no fue suficiente para revertir la tendencia negativa.
La contracción del empleo responde a diversos factores. La paralización de la obra pública, los despidos en el sector estatal y la caída en las ventas tanto del comercio como del Parque Industrial han generado un entorno económico desfavorable. Además, la provincia enfrenta una reducción en los niveles de inversión, lo que limita las oportunidades de generación de empleo formal.
A nivel nacional, La Rioja se posiciona como la segunda provincia más afectada, solo superada por Formosa (-15,1%). En contraste, Neuquén (+3,1%), Salta (+0,5%) y Tucumán (+0,4%) son las únicas provincias que lograron incrementos en el empleo privado registrado.
Este panorama refleja los profundos desafíos económicos que enfrenta La Rioja. Las cifras subrayan la necesidad urgente de implementar políticas públicas que impulsen la reactivación económica y la generación de empleo, factores clave para la estabilidad social y el desarrollo provincial.







