Argentina lidera el ranking de distracción en el aula entre 80 países, afectando el desempeño en Matemática.
Un reciente informe del Observatorio de Argentinos por la Educación revela que el 54% de los estudiantes argentinos de 15 años se distrae con sus celulares durante las clases de Matemática, un porcentaje que representa el nivel más alto entre los 80 países que participaron en las pruebas PISA. Además, el 46% de los alumnos también se distrae por el uso de dispositivos por parte de sus compañeros.
Los resultados indican una clara relación entre la distracción digital y el bajo rendimiento en Matemática. Argentina, junto a Uruguay y Chile, muestra altos niveles de distracción, mientras que países como Japón y Corea del Sur, con baja distracción, obtienen mejores puntajes en esta materia.

El informe, que analiza las respuestas de los alumnos de 15 años sobre el uso de dispositivos digitales en la escuela, resalta cómo la regulación del uso de tecnología, las estrategias pedagógicas y el contexto socioeconómico influyen en estos resultados. En comparación, los países con restricciones al uso de celulares presentan menores niveles de distracción.

Además, el informe destaca la presión que sienten los estudiantes por estar siempre conectados. En Argentina, el 38% de los alumnos nunca desactiva las notificaciones en clase, un porcentaje que supera a países con menores distracciones, como Japón y Corea del Sur.
Expertos como Andrea Goldin y Fabio Tarasow sugieren que, para abordar esta problemática, es crucial definir políticas institucionales claras sobre el uso de dispositivos en el aula. Esto incluye decidir si deben ser prohibidos o si se debe enseñar a los alumnos a utilizarlos de manera responsable.

Ante este desafío, Alejandro Artopoulos enfatiza la importancia de preparar a los estudiantes para ejercer una ciudadanía digital autónoma, destacando que regular el uso no debe significar su completa abstinencia. En un contexto de creciente distracción digital, este informe abre un debate sobre cómo las escuelas pueden gestionar la presencia del celular en el aula para optimizar el aprendizaje.







