El Diario de Eduardo German

La Rioja · Argentina

“Económicamente empeoré al dedicarme a la política”: Rodrigo Brizuela, entre el sacrificio personal y su defensa de un Estado presente

El intendente de Chilecito confesó que su situación económica decayó al entrar a la función pública, pero reafirmó su compromiso con obras sociales. Criticó el discurso libertario, resaltó proyectos históricos en zonas vulnerables y anunció inversiones para la zona sur. Rodrigo Brizuela y Doria, intendente de Chilecito, no oculta el costo personal de su carrera…

El intendente de Chilecito confesó que su situación económica decayó al entrar a la función pública, pero reafirmó su compromiso con obras sociales. Criticó el discurso libertario, resaltó proyectos históricos en zonas vulnerables y anunció inversiones para la zona sur.

Rodrigo Brizuela y Doria, intendente de Chilecito, no oculta el costo personal de su carrera política: “Económicamente empeoré al dedicarme a la política. Antes me iba muy bien con mis panaderías, pero elegí este camino”, afirmó en una entrevista. Aunque aún mantiene dos locales alquilados, subrayó que su prioridad es la gestión pública: “Esto no es por dinero; es por convicción”.

El líder kirchnerista, aliado del gobernador Ricardo Quintela, repasó hitos que marcaron su gestión, como las obras en Guanchín, un distrito castigado por inundaciones en 2010. “Pasamos alimentos en cargadoras sobre el río. Sin el Estado, ese puente y la ruta no existirían”, recordó, en referencia a proyectos ejecutados durante los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner y Luis Beder Herrera.

En un duro contrapunto con sectores libertarios, Brizuela criticó su enfoque individualista: “Ellos dicen ‘arréglate solo’; nosotros creemos en la solidaridad. No abandonamos a quien necesita un techo o un baño”, destacó, al mencionar las 180 viviendas, reactivadas con fondos provinciales tras años de paralización.

Frente a la crisis económica, admitió desafíos: “Una bolsa de cemento pasó de $2.000 a $10.000. Aun así, no nos detenemos”, dijo, y anunció el asfaltado de Sañogasta, un proyecto de $1.800 millones financiado por la provincia y ejecutado por una empresa local. “La gente del sur no puede esperar más”, aseguró, aunque reconoció demoras por ajustes presupuestarios.

Brizuela cerró con un mensaje a sus críticos: “Empezamos ayudando antes de ser funcionarios. Esto es una forma de vida, no una pose”. Su relato entreteje sacrificio personal, obras concretas en zonas olvidadas y una defensa ferviente del Estado como herramienta de transformación social.


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