Cunde la preocupación en el justicialismo riojano ante el posible fin de un ciclo. Mientras una facción insiste en que el partido «todavía tiene una bala», otra vislumbra el 2027 como el punto final de décadas de control. La estrategia de Ricardo Quintela, basada en el círculo íntimo, es cuestionada, mientras La Libertad Avanza, con la sombra de un desembarco de Milei, se perfila como el gran desafiante.
Una profunda inquietud recorre las filas del peronismo riojano. La histórica hegemonía, que marcó décadas de poder en la provincia, parece estar en jaque. El debate interno es feroz: mientras algunos dirigentes insisten en que el justicialismo aún «tiene una bala» para el 2027, otros ven el final de ciclo cada vez más cerca y con una preocupación creciente por el futuro inmediato.
En el centro de esta discusión se ubica el propio gobernador, Ricardo Quintela. Críticas internas apuntan a que su gestión se basó en el «círculo íntimo» de familia y amigos, una estrategia que, según fuentes cercanas al partido, busca replicar de cara a una elección que marcará su salida del poder en 2027. La insistencia en un modelo que genera ruidos internos suma a la incertidumbre sobre la capacidad de rearticulación del movimiento provincial.
Pero la preocupación no solo reside en casa. El peronismo riojano no oculta su inquietud ante el avance de La Libertad Avanza. Conscientes de que, pese a ser un «partido en formación» en la provincia, el arrastre nacional y la figura de Javier Milei le otorgan un poder inusitado. En los pasillos políticos, ya se da por descontada la posibilidad de que el propio Presidente llegue a La Rioja para hacer campaña, un hecho que potenciaría exponencialmente las chances libertarias y aceleraría la erosión del justicialismo.
En este escenario de ebullición, voces del oficialismo intentan mostrar fortaleza y optimismo. La diputada provincial Lourdez Ortiz, quien busca su reelección y es una de las figuras que se mantiene activa en la defensa de la gestión, publicó en su cuenta de X un mensaje que intenta revitalizar la mística y la idea de continuidad: «Jóvenes que son motores en los equipos de gestión, suman fuerza, trabajo, conocimiento, ideas para seguir construyendo La Rioja que soñamos junto a @QuintelaRicardo». Además, Ortiz aprovechó para destacar «la importancia de la representación de @GabyPedrali y @rickiherrera en el Congreso», buscando reforzar el vínculo con los referentes nacionales y mostrar unidad en un momento de fisuras.
El 2027 se perfila como un año clave para la provincia. Con un peronismo que debate su supervivencia y un rival externo en ascenso que genera pánico, La Rioja se prepara para una contienda electoral que podría redefinir su mapa político después de décadas de dominio justicialista, abriendo la puerta a una era de resultados impredecibles.







