A menos de dos meses de los comicios, la encuesta de CB Consultora revela una caída en la imagen del intendente Armando Molina, lo que complica el panorama del PJ en Capital.
El justicialismo en La Rioja enfrenta un desafío significativo en las próximas elecciones del 26 de octubre, con la imagen del intendente capitalino, Armando Molina, en un punto crítico. Según una encuesta reciente de CB Consultora, el funcionario acumula un alto nivel de rechazo que podría impactar negativamente en las candidaturas a diputados provinciales y nacionales del Partido Justicialista.
El estudio, realizado entre el 1 y el 4 de agosto en la Ciudad de La Rioja con una muestra de 402 casos, muestra que la imagen negativa del intendente alcanza el 58.7%. De este total, el 36.2% califica su gestión como «Muy Mala», mientras que el 22.5% la considera «Mala». En contraste, su imagen positiva apenas llega al 37.1%, distribuyéndose en un 25.8% de «Muy Buena» y un 11.3% de «Buena». Un 4.2% de los encuestados no supo o no contestó.
Estos números son un claro indicio de la insatisfacción de los ciudadanos con la gestión de Molina. En un contexto donde la popularidad del intendente es un factor clave, este nivel de desaprobación podría ser un lastre para el peronismo. La encuesta señala que la imagen de Molina cayó del 37.8% en julio al 37.1% en agosto. Este descenso, aunque leve, refuerza una tendencia a la baja que, de confirmarse, sería un obstáculo difícil de superar.
Con la elección de ocho diputados provinciales y dos diputados nacionales en juego, el Partido Justicialista deberá trabajar intensamente para mitigar el impacto del descontento ciudadano con la figura de su principal referente en la Capital. Los resultados de la encuesta sugieren que la oposición podría capitalizar este descontento, abriendo una ventana de oportunidad para una elección más competitiva de lo que el oficialismo esperaba.







