Se trata de la planta de Laboratorios Beta, que también sufrió el cierre de su sede en Buenos Aires. La medida se tomó tras una inspección que detectó fallas graves en los sistemas de control de calidad y la trazabilidad de las materias primas.
La ANMAT (Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica) clausuró de manera “preventiva” la producción del laboratorio BETA S.A. en sus plantas de La Rioja y Buenos Aires, luego de detectar severas irregularidades en sus procesos de fabricación. La decisión fue comunicada a través de la Disposición 7254/25, que además prohíbe la comercialización en todo el país de diez lotes del medicamento Exotran, un fármaco utilizado para tratar enfermedades inflamatorias intestinales.
La medida del organismo nacional desató la alarma en la provincia de La Rioja, donde la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA) expresó su “preocupación” por el futuro de los 140 empleados de la planta local.
El secretario general de ATSA, Nicolás De la Fuente, se refirió al “cierre provisorio” y señaló que la decisión de la ANMAT se debe a la “falta de documentación y registro de drogas compradas por la empresa”. Según el gremialista, los medicamentos fabricados con esas sustancias «están siendo objetados» y se ha ordenado el retiro de todos los lotes distribuidos a nivel nacional.
Fallas de calidad y críticas a las importaciones
La inspección de ANMAT se activó a raíz de la denuncia de un paciente que alertó sobre la “falta de efectividad” del medicamento Exotran. El comunicado oficial del organismo detalló que se encontraron “deficiencias en los sistemas de control de calidad, la calificación de proveedores, la trazabilidad de materias primas y ensayos ausentes o mal documentados”.
Además, la ANMAT descubrió que el proveedor de una de las materias primas, una empresa china, no cumple con los estándares internacionales de calidad.
El gremialista De la Fuente, por su parte, achacó el problema a la política de importaciones del Gobierno nacional. “Esta apertura de importaciones dispuesta por el actual Gobierno nacional lleva esta serie de equivocaciones. Ellos tienen que controlar el ingreso de las drogas para la medicación”, sostuvo, subrayando el rol del Estado en el control de calidad.
De la Fuente reconoció que la paralización de la producción es un “perjuicio para la empresa y para la provincia” y destacó la incertidumbre que reina entre los trabajadores. “Hay muchos trabajadores que están con una gran zozobra, sin saber qué va a pasar. Por el momento están en la planta, pero se ha parado la producción por disposición de la ANMAT”, concluyó.


































