Un informe del IARAF revela que el incremento se debe principalmente al precio neto del combustible, mientras que el valor del impuesto a los combustibles también contribuyó. La capacidad de compra de los salarios se vio afectada, cayendo un 6% desde junio.
Un reciente análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) puso de manifiesto una preocupante realidad para los consumidores argentinos: el valor real de la nafta súper experimentó un incremento del 7% en los últimos cuatro meses, específicamente entre junio y octubre de 2025. Este aumento, que golpea directamente el poder adquisitivo de los ciudadanos, se desglosa en un 94% explicado por la suba real del precio neto de impuestos y un 6% por el ajuste del impuesto a los combustibles.
El informe detalla que, si bien en este período el valor de la nafta en dólares cayó un 3%, la situación interna se agrava. El litro de nafta súper en CABA, que en junio de 2025 se ubicaba en $1.209 (en pesos constantes de octubre de 2025), alcanzó los $1.367 en octubre. Actualmente, el impuesto representa $278 del precio total, dejando un precio neto de $1.089.
La montaña rusa del impuesto a los combustibles
La evolución del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC) ha sido un factor clave en esta dinámica. Ambos tributos, regulados por la Ley 27.430, deberían actualizarse trimestralmente según el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Sin embargo, como señala el IARAF, estas actualizaciones han sido postergadas en numerosas ocasiones, lo que generó una caída significativa en su valor real.
Desde marzo de 2018 hasta marzo de 2021, el tributo se mantuvo relativamente estable en torno a los $490 por litro. A partir de ese momento, la falta de ajustes lo llevó a un mínimo histórico de $62 por litro en enero de 2024, representando una reducción del 88%. Aunque desde febrero de 2024 se implementaron actualizaciones parciales, el impuesto se estabilizó en torno a los $280 por litro desde diciembre de 2024, un 46% por debajo de su valor inicial en marzo de 2018.
El impacto en el salario y el poder de compra
La fluctuación del precio de la nafta y del impuesto tiene una correlación directa con la capacidad de compra de un asalariado privado registrado. Entre marzo de 2018 y marzo de 2021, esta capacidad se mantuvo entre un 10% y un 20% por debajo del inicio del período. Luego, alcanzó un pico en octubre de 2023, ubicándose un 57% por encima, coincidiendo con el mínimo histórico del precio real final de la nafta.
Sin embargo, a principios de 2024, con el fuerte incremento del valor real de la nafta, la capacidad de compra volvió a caer, situándose un 20% por debajo del valor inicial. A pesar de una recuperación posterior que la llevó a un 13% por encima en junio de 2025, el último período (hasta octubre de 2025) muestra una caída del 6% en la capacidad de compra de nafta.
Comparando la situación actual con noviembre de 2023, la capacidad de compra de nafta cayó un 23%. Si bien el salario real privado registrado ha tenido una tendencia descendente en el período analizado, la volatilidad de la capacidad de compra de nafta es mucho mayor debido a los cambios en el precio del combustible y el impuesto. El informe concluye que, si el valor real del tributo retornara al de marzo de 2018 y las demás variables se mantuvieran constantes, el precio de la nafta subiría un 17% y la capacidad de compra se ubicaría un 10% por debajo de la de marzo de 2018.







