El gobernador riojano designó a Fabián Blanco, un técnico de su riñón, para blindar la caja provincial. Busca intendentes con «cuentas ordenadas» para fortalecer la gestión ante el recorte de fondos nacionales.
En un contexto de asfixia financiera y máxima tensión con la Casa Rosada, Ricardo Quintela decidió patear el tablero y comenzar la renovación de su gabinete. El movimiento más estratégico es el desembarco de Fabián Blanco al frente del Ministerio de Hacienda, en reemplazo de Jorge Quintero.
Blanco no es un recién llegado: es el actual secretario del área y acompaña a Quintela desde sus tiempos como intendente de la capital. Su ascenso es leído en la política riojana como una señal de «abroquelamiento técnico». En los pasillos de la Casa de las Tejas explican que el gobernador necesita a alguien de su extrema confianza para administrar una escasez de recursos que ya es crítica tras la eliminación del Fondo de Fortalecimiento Fiscal y la parálisis de las transferencias no automáticas.
El perfil de Blanco y el fin de la era Quintero
La salida de Quintero se da en términos cordiales, pero marca el fin de un ciclo que venía desde la gestión de Sergio Casas. Blanco, de bajísimo perfil, tendrá la misión de:
- Administrar la cuasimoneda: El Chacho sigue siendo la apuesta de Quintela para inyectar liquidez ante la falta de pesos, y Blanco fue uno de los arquitectos de su implementación. Está vigente en el plan oficial Pre-Viaje.
- Negociar paritarias: Con una inflación que no da tregua y salarios estatales rezagados, el nuevo ministro será el pararrayos de los reclamos gremiales en una provincia donde el empleo público es el principal motor económico.
El desembarco de los intendentes: ¿Plan 2027?
Quintela no solo busca técnicos, sino también «oxígeno político». El gobernador analiza sumar al gabinete a uno o dos intendentes que hayan demostrado gestiones prolijas y victorias contundentes en las urnas el pasado octubre.
«No se dejará presionar por ningún sector, pero sabe que necesita funcionarios con mayor capacidad de gestión territorial», deslizan cerca del mandatario.
Esta movida tiene un doble propósito:
- Gestión de crisis: Importar modelos de administración exitosos del interior provincial a ministerios clave.
- Sucesión: En el peronismo local ya se especula con que estos jefes comunales podrían formar parte de la oferta electoral para las próximas elecciones, buscando retener la gobernación frente al avance de las fuerzas libertarias en el interior.
La Rioja contra el ajuste nacional
El recambio ministerial ocurre mientras La Rioja mantiene una pulseada judicial en la Corte Suprema por los fondos coparticipables retenidos. La designación de Blanco refuerza la postura de Quintela de no ceder ante el ajuste propuesto por el Ejecutivo Nacional. De hecho, el gobernador ha sido claro en su mesa chica: solo se quedarán los funcionarios que «demuestren gestión» en un escenario donde no hay margen para el error administrativo.
Con la mira puesta en mediados de mes, se esperan más cambios en áreas sociales y de infraestructura, donde la falta de financiamiento nacional ha frenado obras clave, obligando a la provincia a un esquema de austeridad forzada.