Entre la fe y la rosca: Sergio Casas reaparece en San Blas mientras Unión por la Patria blinda el rechazo a la reforma de Milei

El diputado nacional participó de las fiestas patronales en Los Sauces tras el portazo del bloque peronista al proyecto laboral de la Rosada. Tensión por el impacto del RIGI y la avanzada de las fuerzas nacionales en el interior riojano.

En una jornada que combinó fervor religioso y posicionamiento político, el diputado nacional Sergio Casas participó de las fiestas patronales en honor a San Blas, patrono del departamento San Blas de los Sauces. La reaparición del exgobernador en su tierra natal ocurre en un momento crítico para la bancada de Unión por la Patria, que acaba de ratificar un rechazo unánime a la Reforma Laboral impulsada por Javier Milei.

Casas, quien se mostró junto a la comunidad local en la tradicional procesión, aprovechó el marco de «fe, amor y esperanza» para enviar un mensaje de unidad en un contexto de fuerte ajuste nacional. Sin embargo, la calma litúrgica de Los Sauces contrasta con el clima de ebullición en el Congreso, donde el bloque peronista decidió unificar sus propios proyectos en un dictamen alternativo que promete defender los derechos de los trabajadores y las pymes frente a lo que consideran una «regresión legislativa».

La Rioja en el centro de la resistencia laboral

El rechazo de Unión por la Patria, que incluye a los legisladores riojanos alineados con el gobernador Ricardo Quintela, se fundamenta en que la reforma del Gobierno se realiza «a espaldas de los trabajadores» y bajo el condicionamiento del Fondo Monetario Internacional (FMI).

* Impacto en Pymes: El bloque opositor advierte que la flexibilidad planteada no favorece a los pequeños emprendedores, sino que precariza el empleo.

* Sesiones Extraordinarias: La estrategia del oficialismo nacional es «porotear» los votos antes del cierre de las sesiones el 27 de febrero, mientras la oposición amenaza con judicializar los puntos más polémicos del paquete.

El «Gobierno paralelo» y la presión por el RIGI

Mientras Casas se refugia en la identidad sauceña, el oficialismo nacional sigue moviendo sus piezas en el interior. El despliegue de Gino Visconti y la estructura de Martín Menem en las zonas afectadas por las recientes inundaciones ha encendido las alarmas en el PJ riojano. Se trata de una prueba piloto de gestión directa que busca puentear a la provincia mediante los recursos de organismos como ANSES y Vialidad Nacional.

A esta pinza territorial se le suma la presión económica: el Gobierno nacional utilizará el Acuerdo de Minerales Críticos firmado por Pablo Quirno con los Estados Unidos como un elemento de persuasión sobre La Rioja. El mensaje es claro: sin la adhesión al RIGI, la provincia podría quedar excluida de un ciclo de inversiones mineras que ya está beneficiando a San Juan y Catamarca con cifras récord de exportación que alcanzaron los USD 6.037 millones en 2025.