Los ingresos propios de la provincia alcanzaron los $14.321 millones en el primer mes del 2026. A pesar del incremento en pesos, la fuerte suba de precios en el último año diluyó el poder de compra de las arcas públicas. Ingresos Brutos sigue siendo el sostén principal, mientras que Automotor e Inmobiliario sufrieron caídas nominales.
La Dirección General de Ingresos Provinciales (DGIP) dio a conocer las cifras de recaudación correspondientes a enero de 2026, arrojando un total de $14.321.042.804,21. Si bien el número representa un aumento frente a los $13.522.496.028,98 obtenidos en enero de 2025, el análisis frente al costo de vida revela un escenario financiero complejo para la administración riojana.
Con una inflación interanual que el INDEC situó en el 32,4% para este período, la suba nominal de apenas el 5,9% en la recaudación provincial se traduce en una caída real cercana al 20%. Este fenómeno, conocido como «licuadora fiscal», implica que el Estado cuenta con menos recursos reales para afrontar sus gastos operativos en comparación con el año anterior.

El comportamiento de los impuestos
El desempeño de los distintos tributos fue dispar, reflejando tanto la dinámica de la actividad económica como el impacto de las actualizaciones impositivas:
- Ingresos Brutos: Se consolidó una vez más como la columna vertebral del sistema, aportando $11.905 millones. Representa el 83% de la recaudación total y mostró un crecimiento nominal del 5,3% respecto a enero de 2025 ($11.304 millones).
- Sellos: Fue el único rubro que logró ganarle a la inflación. Recaudó $1.771 millones, lo que implica un salto del 29,1% interanual, impulsado posiblemente por una mayor actividad en contratos y operaciones comerciales específicas.
- Impuesto Automotor: Registró una caída no solo real, sino también nominal. Pasó de $641 millones en 2025 a $465 millones en 2026, una baja del 27,4% que evidencia dificultades en el cobro o una merma en el parque automotor activo.
- Impuesto Inmobiliario: Siguió una tendencia similar a la baja, con una recaudación de $177 millones frente a los $204 millones del año pasado, lo que representa una disminución nominal del 13,2%.

Un inicio de año con «ajuste real»
El contraste con enero de 2025 es marcado. En aquel entonces, la provincia había logrado un repunte que acompañaba mejor los índices de precios. Hoy, la brecha de casi 25 puntos porcentuales entre el aumento de la recaudación y la inflación interanual pone presión sobre el presupuesto provincial.
Desde el Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas ya habían advertido sobre un «escenario financiero extremo» para este 2026, condicionado por la caída en las transferencias nacionales y una actividad económica local que no logra traccionar la recaudación de los impuestos patrimoniales al ritmo de la inflación.







