En un encendido discurso, el senador riojano denunció una «industria del desalojo» en la provincia, criticó la falta de seguridad jurídica y defendió la necesidad de abrir la economía. Además, lanzó un dardo a la gestión provincial: «Mueren familias enteras sin cobrar sus tierras».
El plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Legislación General del Senado fue el escenario de una de las intervenciones más frontales y casuísticas de los últimos tiempos. El senador nacional por La Rioja, Juan Carlos Pagotto (LLA), no se guardó nada y, apelando a su larga trayectoria profesional y política, trazó una radiografía descarnada de la situación jurídica y social de nuestra provincia ante la mirada del resto del país.
Lo que comenzó como una reflexión sobre la propiedad privada y la Constitución Nacional derivó en una serie de denuncias que tocan de cerca la realidad de miles de riojanos. Pagotto expresó sentir «vergüenza» de tener que legislar para defender preceptos que ya figuran en la Constitución de 1853, señalando una degradación institucional que, según él, afecta la confianza de los inversores.
El drama de las expropiaciones y los desalojos
Uno de los puntos más álgidos de su discurso fue la denuncia sobre el sistema de expropiaciones en La Rioja. Con tono grave, el legislador afirmó que en la provincia no se ha pagado una sola expropiación desde el año 2000 en adelante. «Mueren familias enteras sin cobrar las expropiaciones; invito al pueblo de La Rioja a que comente esta situación», disparó, remarcando que la Constitución exige el «previo pago» y no el «postpago».
Pero no se detuvo allí. Pagotto también puso la lupa sobre lo que denominó «el desalojo impropio» ejecutado por jueces de instrucción, lo que a su juicio se ha convertido en una «industria del desalojo». Denunció que se utiliza la figura de la usurpación para sacar rápidamente a personas sin recursos, mientras que quienes tienen medios para litigar se ven envueltos en juicios que duran años, afectando incluso a jubilados que dependen del alquiler de una propiedad para completar sus ingresos.
Bosques nativos y «vendedores de lo propio»
En un giro hacia lo ambiental y lo ético, el senador recordó la vigencia de la denominada «Ley Pagotto», que prohíbe la tala de algarrobos y quebrachos blancos, especies diezmadas en el pasado para abastecer a los ferrocarriles. Sin embargo, lanzó una advertencia sobre la propiedad de la tierra en zonas estratégicas como Sierra de los Quinteros, citando a Arturo Jaureche: «No le tengo miedo a los gringos que nos compran sino a los criollos que nos venden».
El espejo de los 90 y el desafío de la inversión
Hacia el final, Pagotto no ocultó su afinidad histórica con el modelo de Carlos Menem, comparando el proceso de transformación actual con el de la década del 90. Defendió la necesidad de la inversión extranjera y la apertura económica, citando el ejemplo de la minería en San Juan bajo la gestión de Sergio Uñac como un modelo de pragmatismo.
«Tenemos que abrirnos al mundo, de lo contrario cerremos las persianas y dediquémonos a la demagogia», sentenció. Para el senador riojano, la clave para que Argentina sea un «país confiable» radica en dar señales claras de respeto a la propiedad y a la seguridad jurídica, un terreno en el que, según su visión, La Rioja todavía tiene deudas pendientes muy dolorosas.
Fuente: Plenario de Comisiones, Senado de la Nación – 08/04/2026.







