Un informe del Grupo EPC revela que La Rioja es la segunda jurisdicción con mayor derrumbe en la inversión científico-tecnológica del país desde 2023, solo superada por Neuquén. El dato provincial se inscribe en un colapso sistémico que llevará al presupuesto nacional de ciencia a su mínimo histórico desde 1972, equivalente al 0,140% del PBI.
Hay números que describen una política y otros que describen una decisión. El informe ANPRES n° 26, publicado en abril de 2026 por el Grupo EPC —consultora especializada en economía política de la ciencia—, combina ambas categorías con precisión quirúrgica. Y para La Rioja, la lectura no deja margen para interpretaciones optimistas: la provincia es la segunda más afectada del país en términos de caída real de la ejecución acumulada del presupuesto científico-tecnológico, con un retroceso del 57,7% respecto del acumulado a 2023, solo superada por Neuquén, que cayó un 63,0%.
El dato riojano no es una anomalía estadística ni el producto de una coyuntura pasajera. Es la expresión territorial de un desmantelamiento sostenido, planificado y progresivo de la inversión pública en ciencia y tecnología que la administración de Javier Milei profundizó hasta niveles sin registro en más de medio siglo de historia presupuestaria argentina.
El piso que se rompe: mínimo histórico desde 1972
Para comprender la magnitud de lo que ocurre en La Rioja, es necesario situar el dato provincial dentro del marco nacional que lo produce. La Función Ciencia y Técnica (FCyT) representó en 2025 el 0,170% del PBI, y para 2026 se estima en un 0,140%, lo que implicaría un nuevo mínimo absoluto en la serie histórica iniciada en 1972.
El presupuesto ejecutado de la FCyT descendió un 1,1% real en el acumulado del primer trimestre 2026 respecto de igual período de 2025, lo que se añade a las caídas del 30,2% de 2024 y del 16,4% de 2025. La ejecución acumulada en lo que va de 2026 se encuentra 37,8% por debajo del mismo período de 2023.
La acumulación de retrocesos da lugar a una caída trienal que el propio informe describe en términos lapidarios: la FCyT alcanzaría una caída del 53,4% en su incidencia respecto del PBI desde 2023, superando por mucho la caída suscitada por el macrismo entre 2015 y 2019, que fue del 35,3%.
Lo que el informe señala con especial crudeza es que esta trayectoria no obedece a restricciones fiscales estructurales sino a una orientación ideológica explícita: la FCyT tendría caídas reales en ocho de los últimos once años, en este caso por motivos ideológicos, no fiscales.

La Rioja y la brecha federal que se ensancha
La caída riojana del 57,7% no se distribuye de manera uniforme en el territorio nacional. La ejecución del presupuesto CyT no se retrajo de manera pareja en todo el territorio. El ajuste consolida una estructura signada por desigualdades regionales muy profundas: en 10 distritos la caída superó el 45% y en 17 provincias estuvo por encima del promedio nacional de 37,8%.
Las caídas más drásticas se dieron en distritos como Neuquén, La Rioja, Santa Cruz y Catamarca, donde la virtual desaparición de los programas de infraestructura y equipamiento y de las transferencias condujo a descensos reales del 63,0%, 57,7%, 55,3% y 49,0% respectivamente.
La dimensión de la inequidad territorial se hace aún más elocuente cuando se mide la inversión en términos per cápita. CABA recibe en proporción 25 veces más inversión de la FCyT que Santiago del Estero, de acuerdo a la ejecución acumulada al primer trimestre de 2026. En ese ranking, La Rioja se ubica entre las jurisdicciones con menor inversión relativa por habitante, con un índice de desarrollo relativo de apenas 0,32 sobre un promedio nacional de 1,00, lejos de los 4,63 que ostenta la Ciudad de Buenos Aires.
Para una provincia cuyo sistema productivo tiene escasa diversificación y cuya economía depende en alta proporción de las transferencias federales, el desfinanciamiento de la ciencia no es solo un problema de política sectorial: es un golpe directo a las posibilidades de desarrollo endógeno a mediano y largo plazo.
Los organismos en caída libre: CONICET, INTA, CONAE
El deterioro riojano se alimenta del desfinanciamiento de los grandes organismos del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (SNCTI), que tienen presencia directa o indirecta en el interior del país.
El CONICET, principal organismo de ciencia del país, perderá un 18,2% real adicional en 2026, prosiguiendo con las caídas del 17,7% y del 14,2% en 2024 y 2025. El plan del gobierno consiste en reducir la inversión real en el organismo en un 42,2% en tres años.
El INTA, segundo organismo del SNCTI en volumen presupuestario, mostró descensos reales del 20,0% y del 24,8% en 2024 y 2025. Para 2026 el crédito asignado supone una reducción adicional del 19,5%, totalizando una caída del 51,5% en tres años en términos reales.
El caso del organismo espacial resulta paradigmático por su carácter estratégico. La CONAE, organismo clave en el desarrollo del Plan Espacial y de rol prominente en la misión ATENEA-ARTEMIS de la NASA, acumula una reducción del 60,6% en tres años en términos reales, y se ubica 71,0 puntos por debajo del nivel que tenía en 2007.

Los salarios que se evaporan
Detrás de las cifras presupuestarias hay una realidad laboral que afecta a investigadores, becarios y personal técnico en toda la geografía nacional, incluida La Rioja. Tomando como base noviembre de 2023, los salarios y becas del CONICET perdieron un 39,5% en términos reales, los salarios universitarios cayeron un 33,2%, y los de los trabajadores del SINEP declinaron un 31,0% en dos años y cuatro meses de gestión.
El 64,6% de la FCyT ejecutada a marzo de 2026 corresponde a sueldos, y la masa salarial cayó un 7,3% en el acumulado al primer trimestre. En el primer año de gestión los salarios CyT eran ya los más afectados por la inflación del sector público.
Este deterioro salarial opera como mecanismo de expulsión de talentos hacia el exterior o hacia el sector privado, con efectos irreversibles sobre la capacidad instalada del sistema en provincias como La Rioja, donde el acceso a empleo científico calificado ya era históricamente escaso.
La Ley 27.614: letra muerta en el presupuesto
El contraste entre lo prescripto por la legislación vigente y lo ejecutado por el gobierno nacional resulta políticamente significativo. La suspendida Ley 27.614 de Financiamiento del SNCTI prescribía que en 2026 la FCyT debía alcanzar el 0,520% del PBI. Para 2026, la FCyT se encuentra apenas por sobre el 25% de lo indicado en el articulado de la ley, dando cuerpo a una pauta de regresividad sin antecedentes en la historia presupuestaria del país.
La brecha entre mandato legal y ejecución real marca la distancia entre un Estado que la legislación diseñó para invertir en conocimiento y uno que, en los hechos, ha elegido desinvertir en él sistemáticamente.
Universidades: el otro frente en retroceso
El deterioro del sistema universitario nacional agrava aún más el panorama para provincias del interior. El financiamiento universitario, que representó el 0,718% del PBI en 2023, caerá en 2026 al equivalente del 0,431% del PBI proyectado, un mínimo en décadas.
Los fondos para universidades nacionales acumulan una caída del 36,4% desde 2023, lo que sitúa a las UUNN con una pérdida del 44,9% de sus fondos desde 2015 en términos reales, alcanzando un mínimo en la serie histórica de mediano plazo.
Para La Rioja, cuya única universidad nacional —la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR)— cumple un rol central en la formación de recursos humanos provinciales y en la investigación aplicada al territorio, el impacto de este desfinanciamiento se traduce directamente en menos becas, menor equipamiento, deterioro edilicio y pérdida de docentes.
La ciencia que La Rioja no puede perder
El debate sobre el presupuesto científico suele circunscribirse a los grandes centros urbanos, donde los institutos y laboratorias tienen mayor visibilidad pública. Pero para provincias como La Rioja, el desfinanciamiento de la ciencia tiene consecuencias más profundas, porque golpea sobre una base ya frágil.
La investigación en agronomía adaptada a climas áridos, la geología aplicada al desarrollo minero sustentable, el relevamiento de recursos hídricos en la precordillera, la formación de técnicos en energías renovables: todas estas capacidades dependen en forma directa o indirecta de los organismos y programas que el informe ANPRES n°26 describe como en estado de colapso presupuestario.
En caso de que 2026 mantuviera las variaciones interanuales de ejecución registradas a marzo, se presentaría un panorama crítico en el total del SNCTI, en el que los organismos más voluminosos del sector perderían entre 34 y 47 puntos reales en tres años, con casos extremos como la Secretaría de ICT y la Agencia I+D+i, que rondarían declinaciones de entre 82 y 85 puntos reales desde 2023.
La Rioja lleva décadas reclamando al Estado nacional mayores recursos para su desarrollo. Los datos del ANPRES n°26 revelan que, en el terreno específico de la ciencia y la tecnología, ese reclamo no solo no fue atendido: fue respondido con el mayor ajuste de la historia presupuestaria argentina en el sector. Y la provincia pagó, en esta distribución inequitativa del sacrificio, una de las facturas más altas del país.
Fuente: ANPRES – Análisis Presupuestario del SNCTI n°26, abril 2026. Grupo EPC / Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI). Datos: SIDIF – INDEC.







