Economía

La Rioja lideró la creación de empleo privado en enero, pero sigue por debajo de los niveles previos a Milei

Por Eduardo Nelson German · 19 de abril de 2026 · 20:54

Según datos oficiales de la Secretaría de Trabajo procesados por la consultora Politikon Chaco, la provincia registró una suba mensual del 1,3%, la más alta del país. Sin embargo, no integra el grupo de cuatro distritos con variación interanual positiva y, en la comparación contra noviembre de 2023, aún arrastra pérdidas estructurales de puestos formales.

La Rioja se ubicó a la cabeza del ranking mensual de creación de empleo privado registrado en enero de 2026, con una mejora del 1,3% respecto de diciembre, de acuerdo con el relevamiento de Politikon Chaco sobre datos de la Secretaría de Trabajo de la Nación. El resultado posiciona a la provincia por encima de Neuquén (+1,2%), Santa Cruz y Río Negro (+0,9% en cada caso), San Juan (+0,3%), Entre Ríos (+0,2%), y Buenos Aires y Chaco (+0,1% en cada caso), los ocho distritos que en el primer mes del año mostraron variaciones mensuales positivas. En paralelo, catorce jurisdicciones registraron caídas, con Tierra del Fuego (-3,2%), Corrientes (-0,9%) y Formosa (-0,8%) como los retrocesos más pronunciados.

El número, celebrado en algunos espacios de la administración provincial como una señal de recuperación del mercado laboral riojano, debe leerse, no obstante, en el marco de un escenario nacional adverso. A nivel país, el empleo registrado en el sector privado no mostró variación relativa mensual desestacionalizada en enero, pero sí una pérdida absoluta de 2667 puestos de trabajo formales.

La comparación interanual relativiza la foto

La lectura cambia cuando se amplía el horizonte temporal. En la comparación contra enero de 2025, sólo cuatro provincias exhibieron mejoras: Río Negro (+2,8%), Neuquén (+2%), San Juan (+1,6%) y Santiago del Estero (+0,9%). La Rioja no integra ese selecto grupo. Las veinte jurisdicciones restantes —la provincia entre ellas— registraron contracciones de distinta magnitud, encabezadas por Catamarca (-10,5%), Tierra del Fuego (-9,8%) y Santa Cruz (-8,9%).

El contraste es especialmente elocuente si se coloca el dato riojano junto a las provincias cuyanas y patagónicas que traccionaron empleo en el último año. Tanto Neuquén como Río Negro consolidan su liderazgo a partir del efecto Vaca Muerta, mientras que San Juan proyecta hacia adelante las expectativas del proyecto Vicuña (BHP–Lundin Mining) y su inclusión en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Santiago del Estero, por su parte, sostiene un modelo asentado en agroindustria y servicios asociados.

La deuda con el piso de noviembre de 2023

El indicador más estructural —la evolución del empleo privado formal respecto de noviembre de 2023, mes previo al cambio de gobierno nacional— revela con mayor crudeza los límites del repunte mensual de La Rioja. A escala país, el empleo privado registrado aún se encuentra un 3,2% por debajo del nivel que exhibía en la antesala del cambio de gestión, lo que equivale a 206.262 puestos perdidos desde la asunción de Javier Milei.

Sólo dos provincias lograron superar en el período los niveles previos al actual gobierno: Neuquén, con un incremento del 5,1% (+7306 empleos), y Río Negro, con un 2,2% (+2425 empleos). La Rioja, en cambio, pese a la suba mensual de enero, permanece por debajo del piso de noviembre de 2023, en sintonía con la mayoría de las jurisdicciones del país. En el otro extremo del tablero, Tierra del Fuego (-13,2%) y Santa Cruz (-15,4%) concentran las caídas más severas del período.

Una economía provincial atada a la matriz estatal

La coyuntura laboral riojana no puede desacoplarse de la estructura productiva de la provincia, fuertemente centrada en el empleo público, la obra pública y un sector privado acotado, históricamente dependiente del andamiaje estatal. En ese contexto, una suba mensual —aun si es la más alta del país— ofrece una señal alentadora de corto plazo, pero no alcanza por sí sola para revertir el deterioro acumulado ni para equiparar la dinámica de las jurisdicciones energéticas y mineras que hoy concentran la demanda laboral privada genuina.

El dato de enero deja así una lectura ambivalente: La Rioja aparece, en el muy corto plazo, como una de las pocas provincias capaces de generar puestos formales en un país que todavía destruye empleo privado; pero, en la comparación interanual y en el acumulado desde el inicio de la gestión libertaria, se mantiene dentro del grupo de distritos rezagados, lejos del núcleo de provincias que lograron recomponer —y superar— su mercado laboral pre-Milei.