Sociedad

La Rioja llevó al CFI el PLANTUR 360 y reclamó una agenda turística «verdaderamente federal» para los destinos emergentes

Por Eduardo Nelson German · 21 de abril de 2026 · 13:27

El secretario provincial de Turismo, José Rosa, participó junto al ministro Gustavo Luna y la diputada nacional Gabriela Pedrali de una jornada sectorial del Consejo Federal de Inversiones, donde expuso los lineamientos del plan estratégico provincial y advirtió que La Rioja precisa respuestas concretas en materia de conectividad aérea, infraestructura vial y accesibilidad para competir en el mapa turístico nacional. El planteo provincial se inscribe en un momento en que el Gobierno de Javier Milei redefinió el rol del Estado nacional en la promoción del sector y las economías regionales reclaman una asignación equilibrada de los recursos federales.

La Rioja volvió a mover sus piezas en el tablero del turismo nacional. El secretario provincial de Turismo, José Rosa, participó de una jornada sectorial del Consejo Federal de Inversiones (CFI), en la que expuso la estrategia turística que impulsa la provincia y reclamó una mirada federal efectiva sobre los destinos emergentes del interior argentino. El funcionario encabezó la delegación provincial junto al ministro de Turismo, Gustavo Luna, y la diputada nacional Gabriela Pedrali, en un encuentro que reunió a referentes de todo el país y que funciona, en los hechos, como uno de los pocos espacios institucionales donde las provincias pueden poner en común diagnósticos, prioridades y demandas de cara al Estado nacional.

El eje de la intervención riojana fue el PLANTUR La Rioja 360, el plan estratégico que el Gobierno provincial definió como su hoja de ruta para el desarrollo turístico sostenible de los próximos años. Rosa lo presentó como el instrumento central desde el cual La Rioja se propone ordenar inversiones, integrar a los distintos actores del sector y articular la oferta territorial, desde los circuitos tradicionales como Talampaya, Laguna Brava y el Camino del Adobe hasta los destinos de montaña, turismo religioso, enoturismo y termalismo distribuidos a lo largo de los dieciocho departamentos riojanos.

Un destino emergente con oportunidades y limitaciones estructurales

Por delante del despliegue del plan, el funcionario provincial volvió a colocar en agenda las restricciones que condicionan la competitividad turística riojana. Según la exposición realizada en el marco del CFI, La Rioja es un destino emergente que cuenta con ventajas concretas —paisajes únicos, patrimonio cultural, estabilidad climática en gran parte del año, diversificación de oferta— pero que a la vez arrastra desafíos estructurales de peso: conectividad aérea y terrestre limitada, infraestructura insuficiente en nodos clave y problemas de accesibilidad que restan competitividad frente a destinos ya consolidados del país.

La conectividad aérea es, en ese plano, el punto más sensible. La frecuencia y estabilidad de los vuelos al Aeropuerto Vicente Almandos Almonacid de la Capital riojana, sumada a la ausencia histórica de conexiones directas con centros emisores clave, limita el flujo de turistas nacionales e internacionales. A eso se suma el estado de rutas nacionales y provinciales que conectan con los principales atractivos, una agenda que el sector privado viene planteando hace años y que requiere articulación entre el Gobierno provincial, Vialidad Nacional y los municipios involucrados.

Rosa remarcó que estos desafíos «requieren una mirada verdaderamente federal», una fórmula que resume el reclamo central de las provincias del interior frente a una agenda turística nacional que, en su diagnóstico, favorece de manera estructural a los destinos ya consolidados.

El rol del CFI y el debate por el financiamiento del sector

La jornada del Consejo Federal de Inversiones tiene, en el marco del actual escenario político argentino, una relevancia particular. El organismo —integrado por las 23 provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires— se consolidó en los últimos años como una de las herramientas institucionales clave para canalizar asistencia técnica y financiera hacia los sectores productivos y turísticos de las economías regionales, especialmente después del recorte de las transferencias discrecionales nacionales hacia las provincias durante la gestión de Javier Milei.

En ese marco, el encuentro del CFI funcionó como caja de resonancia de un reclamo que excede a La Rioja y que atraviesa a buena parte de los destinos emergentes del país: la necesidad de una política nacional de turismo que integre efectivamente a todas las jurisdicciones, que coordine la inversión en infraestructura crítica y que reconozca las asimetrías estructurales entre provincias con distinta capacidad de captar demanda turística. «Estos encuentros son fundamentales para construir en conjunto, unificar voces y poner sobre la mesa lo que cada provincia necesita. El turismo argentino necesita políticas que integren a todos los destinos», resumió Rosa en la comunicación oficial de la delegación riojana.

Pedrali y el aporte parlamentario al planteo provincial

La participación de la diputada nacional Gabriela Pedrali le agregó al encuentro un ingrediente parlamentario que Rosa y Luna valoraron especialmente. La legisladora —que integra la bancada peronista en la Cámara de Diputados de la Nación— viene acompañando desde el plano nacional la agenda económica y productiva del Gobierno de Ricardo Quintela, con énfasis en las demandas de las provincias del Norte Grande y el NOA por una distribución más equilibrada de los recursos federales.

Su presencia en la jornada del CFI apunta a tender un puente entre la estrategia provincial del PLANTUR 360 y las posibilidades de traducirla en proyectos de ley, gestiones presupuestarias y articulaciones con organismos nacionales como el Ministerio de Turismo y Deportes, la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), Aerolíneas Argentinas, Parques Nacionales y Vialidad Nacional. La agenda, en esencia, es de Estado: requiere continuidad que exceda los plazos electorales y compromisos presupuestarios que difícilmente se resuelvan en una única gestión.

Una pelea nacional por la redistribución del turismo

La presentación de La Rioja en el CFI se inscribe en una discusión de fondo que atraviesa al turismo argentino. Los destinos del centro y sur del país —Patagonia, la costa atlántica, Córdoba, Mendoza, Iguazú— concentran la mayor parte del movimiento turístico nacional e internacional, mientras que las provincias del norte y el centro-oeste, con excepciones puntuales como Salta, pelean por visibilidad, conectividad y flujo sostenido. La Rioja, Catamarca, Santiago del Estero, La Pampa y Formosa integran ese grupo de jurisdicciones que insisten en la necesidad de una política federal activa que no se limite a la promoción genérica y que invierta, con criterio territorial, en la infraestructura habilitante del turismo.

El debate llega, además, en un contexto donde el sector privado riojano —prestadores, cámaras hoteleras, operadores de turismo receptivo, emprendedores gastronómicos— viene pidiendo al Estado provincial señales claras de planificación y previsibilidad, después de una temporada de Semana Santa que en términos generales mostró ocupaciones intermedias y que evidenció, una vez más, las asimetrías entre los destinos con infraestructura consolidada y aquellos en desarrollo. En ese marco, la apuesta por el PLANTUR La Rioja 360 y la exposición en el CFI buscan consolidar a la provincia como un interlocutor sistemático dentro de la discusión nacional, más allá de la coyuntura política del momento.

La próxima parada de la agenda turística provincial será la articulación con municipios, privados y organismos nacionales para convertir los lineamientos presentados en proyectos concretos. Lo que Rosa y Luna llevaron al CFI, en definitiva, es una foto de situación: La Rioja tiene plan, tiene actores dispuestos y tiene producto. Lo que le falta, y lo que reclama, es que la Argentina lo mire con reglas federales.